La banda uruguaya presentará su nuevo disco “Habla tu espejo”. Después de dos años, regresan con canciones que muestran otro costado compositivo del grupo. Hoy a las 21, en el auditorio Ángel Bustelo.
La banda uruguaya presentará su nuevo disco “Habla tu espejo”. Después de dos años, regresan con canciones que muestran otro costado compositivo del grupo. Hoy a las 21, en el auditorio Ángel Bustelo.
Después del éxito que tuvo “Porfiado”, la musa de Roberto Musso, compositor, vocalista y guitarristas de El Cuarteto de Nos miró hacia adentro. En ese viaje interno del uruguayo fueron surgiendo las canciones que hoy forman parte de “Habla tu espejo”, un álbum más personal, donde la autorreferencial del compositor van y vienen, y hasta se atrevió a titular con su nombre uno de los temas.
Y con su disco número quince comenzaron una nueva gira el 18 de abril pasado, en el Velódromo de Montevideo. Allí convocaron una multitud y se prepararon para la serie de conciertos que viene dando en Argentina. El Luna Park, Rosario, San Juan, San Luis fueron parte del tour, y esta noche tras dos años de ausencia volverán a tocar en el auditorio Ángel Bustelo.
Además de sus clásicos, habrá lugar para los temas recientes; “No llora” y “Roberto” son los dos cortes de difusión del disco, donde el humor irónico propio de sus hits se toma un descanso, y aparece un costado reflexivo y maduro. En una entrevista reciente con Estilo, Roberto Musso el líder del quinteto habló de su nuevo material, las costumbres del grupo, y como transitan cada proyecto.
-¿Por qué "Habla tu espejo"?
-El título es el nombre de una canción. Tenía ganas de escribir algunas canciones autorreferenciales, pero me gustó investigar desde que yo me hablaba a mí mismo. En el caso de la canción “Habla tu espejo” me gustó que no fuera yo el que hable, si no el espejo. Nos pareció que este tema estaba sintetizado lo que explota en todo el disco.
-Y "Roberto", ¿también es autorreferencial?
-La canción la había pensado un poco como las voces internas que nos hablan a nosotros. Pero lo último que decantó es el nombre. Dije ta: ¡soy yo, esta es mi cabeza!