Leé además
Alguien tiene que decirlo, alguien tiene que escribirlo, ya es hora. Y me arrogo el derecho: el sistema no admite al Chino Maidana, no lo quiere, prefiere verlo olvidado, se hacen los boludos, hablemos en criollo. Pasó un tiempo de su retiro oficial y nadie fue a buscarlo, ni Susana, ni Tinelli, ni El Gráfico, ni nada, ni nadie. La maquinaria capitalista todavía no logra digerir el suceso. Nació siendo banca, con destino de cabecita negra, y terminó con (no importa cuántos) palos verdes en el banco. Perdió sus últimas dos peleas con Floyd Mayweather, pero nunca, jamás, se fue derrotado. No se bancan, tal vez, que el tipo sea boxeador. Que un “grone" se haya llenado de plata rompiéndose el lomo, cagándose a trompadas toda su vida. Vaya paradoja. Justo en la cultura de la meritocracia, le negamos el reconocimiento a uno (en un millón) que llegó. Debe haber un doble discurso, supongo. Porque este muchacho, señores, hizo todo lo que le pedía el sistema. Logró algo trascendente (trascendió, al cabo, a la posteridad), pero ni lo ponderamos.

