El ejército francés partió ayer de la región de la Kapisa, última provincia de Afganistán donde combatía y donde perdió el mayor número de soldados, en el marco de una retirada acelerada del país.
El ejército francés partió ayer de la región de la Kapisa, última provincia de Afganistán donde combatía y donde perdió el mayor número de soldados, en el marco de una retirada acelerada del país.
Los últimos 400 militares franceses desplegados en esta provincia situada al noreste de la capital afgana, comenzaron a partir a las 10 locales (2.30 de Argentina) en un convoy desde Nijrab.