El gobierno de Egipto, jaqueado por las protestas populares y las crecientes denuncias de violaciones a los derechos humanos respaldadas incluso por las Naciones Unidas, teme que el conflicto pueda conducir al colapso del Estado.
El gobierno de Egipto, jaqueado por las protestas populares y las crecientes denuncias de violaciones a los derechos humanos respaldadas incluso por las Naciones Unidas, teme que el conflicto pueda conducir al colapso del Estado.
“La continuación del conflicto entre las distintas fuerzas políticas y sus discrepancias sobre la administración de los asuntos del país puede llevar al colapso del Estado y amenaza el futuro de las próximas generaciones”, dijo el ministro de Defensa y comandante de las Fuerzas Armadas egipcias, Abdel Fatah el Sisi, durante un encuentro con estudiantes de una academia militar.