9 de agosto de 2014 - 00:00

EEUU se involucra otra vez en Irak: bombardeó a rebeldes

Por primera vez desde que retiró sus tropas en 2011, el Pentágono ordenó atacar; esta vez, a los islamistas que persiguen a cristianos.

Estados Unidos se implicó por primera vez en el conflicto iraquí desde que retiró sus tropas de Irak en 2011, al bombardear ayer posiciones de “yihadistas” que amenazan el Kurdistán iraquí y a miles de cristianos desplazados.

Dos aviones estadounidenses bombardearon posiciones del Estado Islámico (EI) en el norte de Irak, después de que la artillería de los “yihadistas” disparara cerca de personal estadounidense en Erbil, informó ayer el Pentágono.

“El gobierno iraquí y responsables iraquíes de todos los horizontes, partidos y confesiones nos pidieron este apoyo. Es el principio aplicado en este caso”, declaró Marie Harf, portavoz del Departamento de Estado.

La Casa Blanca precisó que el presidente Barack Obama no ha fijado un límite de tiempo para los ataques aéreos estadounidenses en Irak, pese a temores de que Washington se vea arrastrado nuevamente al conflicto en el país árabe.

“El presidente no ha fijado una fecha específica”, dijo el portavoz de la Casa Blanca Josh Earnest, pero insistió en que “un conflicto militar prolongado que incluya el involucramiento estadounidense no está sobre la mesa”.

Washington prohibió a los aviones civiles estadounidenses sobrevolar Irak.

Tras la noche del miércoles, cuando las fuerzas kurdas se retiraron de Qaraqosh, los “yihadistas” tomaron posiciones en esta ciudad, situada entre Mosul, la segunda ciudad del país, que ya estaba en poder del Estado Islámico, y Erbil.

Según el patriarca caldeo Louis Sako, Qaraqosh, la mayor ciudad cristiana de la región, fue vaciada de su población. Sako estimó el número de cristianos que fueron expulsados de sus hogares en 100.000.

Muchos de ellos trataron de entrar en el vecino Kurdistán, aumentando la presión en este territorio autónomo de 5 millones de habitantes que ya recibió a cientos de miles de personas desde que EI comenzó su ofensiva, el 9 de junio.

Ya el domingo, la conquista de Sinjar, un bastión de la minoría kurdohablante yazidí, adepta de una religión preislámica en parte salida del zoroastrismo, había provocado la fuga de 200.000 civiles, según la ONU.

Obama había autorizado el jueves la intervención de aviones de guerra de EEUU. Hasta ahora la misión de estos aparatos había sido lanzar alimentos y agua potable a miles de personas que se esconden de los “yihadistas” en las desérticas montañas del norte del país.

En este contexto, la ONU afirmó ayer que estaba preparando la apertura de un corredor humanitario en el norte de Irak para permitir huir a los civiles amenazados por los yihadistas.

Un alto responsable de Defensa estadounidense confirmó que había comenzado una misión para salvar a los que permanecían bloqueados en las montañas lanzando “alimentos cruciales y agua” pero un habitante de la región de Sinjar interrogado por teléfono ayer dijo que la ayuda todavía no había llegado.

“Nada ha aterrizado en esta parte de la montaña. Necesitamos todo tipo de ayuda, comida y agua. Hay muchos niños aquí”, dijo este hombre que se ha refugiado con su familia en una cueva.

Apoyo de Inglaterra y Francia

Francia afirmó que “asumirá la responsabilidad que le corresponde” en la lucha contra EI y el primer ministro británico, David Cameron, aprobó ayer la decisión estadounidense, pero descartó sumarse a la operación militar.

Además, Londres pidió a los británicos que se encuentren en las provincias kurdas iraquíes de Erbil, Sulaimaniya y Dohuk que las “abandonen ya”.

En Bagdad, la intervención estadounidense suscitó cierto escepticismo, ya que el primer ministro Nuri al Maliki pedía estos bombardeos desde principios de junio, cuando el EI lanzó su ofensiva, semanas antes de proclamar, a fines de ese mes, un “califato” en los territorios bajo su control en Siria e Irak.

El poderoso dirigente chiíta Moqtada Sadr afirmó por su parte que el Estado Islámico estaba a punto de atacar la capital, prometiendo movilizar a sus hombres para defender Bagdad.

Francisco envía un cardenal para ayudar

El Papa Francisco enviará al cardenal Fernando Filoni a la región autónoma de Kurdistán, al norte de Irak. El antiguo nuncio en este país irá para apoyar a la población, en parte cristiana, que huye ante el avance de los yihadistas del grupo Estado Islámico (EI).

El portavoz del Pontífice indicó que “a la vista de la grave situación, el Santo Padre nombró al cardenal Filoni, prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, como su enviado con el objetivo de expresar su cercanía espiritual con las poblaciones que sufren y aportarles la solidaridad de la Iglesia”.

En una breve declaración, Federico Lombardi indicó que el cardenal Filoni se marcharía “rápidamente”, pero que la fecha y el itinerario se analizaban en estos momentos.

“Está previsto que aporte también una ayuda de parte del Santo Padre” a los refugiados, dijo el portavoz, quien subrayó que el Papa respondía así a sus pedidos de ayuda.

Francisco tuiteó ayer: “Por favor, tomen un momento para rezar por quienes se han visto obligados a abandonar sus hogares en Irak”'.

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