El presidente Barack Obama anunció ayer 33.000 millones de dólares en nuevas inversiones de Estados Unidos en África, tanto en dinero público como privado, al tiempo que urgió a los líderes del continente a mejorar el ambiente para los negocios y detener la corrupción.
Obama dijo que las empresas estadounidenses planean invertir 14.000 millones en nuevas obras y otros 12.000 millones para el crucial sector energético africano.
Estados Unidos, en asociación con el sector privado, el Banco Mundial y el gobierno sueco, otorgarán 26.000 millones de dólares para el programa “Power Africa”, que busca duplicar el acceso a la electricidad en África subsahariana.
Tras una primera jornada dedicada a la democracia y los derechos humanos, la cumbre Estados Unidos-África se centró en su segundo día en el objetivo principal de la reunión: comercio e inversiones con el continente de crecimiento más alto del mundo, de 5,8% para 2015, según el FMI
La secretaria de Comercio, Penny Pritzker, dijo que Estados Unidos trabajará para fortalecer los lazos comerciales. “El momento de hacer negocios en África ya no es dentro de cinco años, es ahora”, dijo, y agregó que ello traería beneficios a ambas partes. Washington también tiene interés en que sus empresas se beneficien con los 350 millones de consumidores de clase media africanos, dijo.
De su lado, el secretario del Tesoro, Jacob Lew, instó a África a desarrollar mercados de capitales “más seguros y más abiertos” para favorecer las inversiones y desarrollar el comercio, “para crear empleos aquí y en África simultáneamente”.
Estados Unidos busca sobre todo quedarse con buena parte del sector eléctrico en África, la construcción de plantas de generación de energía e instalaciones de distribución que, aseguran, impulsarán aún más el crecimiento económico.
General Electric, que ya cuenta con una destacada presencia en África, anunció el lunes que planeaba invertir 2.000 millones de dólares en la construcción y ensamblado de equipos para petróleo y otras industrias, así como la capacitación en materia de salud y otros sectores.
Estados Unidos tiene mucho retraso en materia de comercio e inversiones en África con respecto a la Unión Europea, que lleva la delantera gracias a los lazos históricos y coloniales con algunos Estados miembro, y China, que tiene sed de materias primas.
En 2013, los intercambios comerciales entre África y Pekín alcanzaron 210.000 millones de dólares, más del doble de los 85.000 millones entre Washington y los países de ese continente.