La legalización de la marihuana en dos estados de Estados Unidos no tendrá gran impacto en la actividad de los carteles ni propiciará cambios de política en la lucha antidrogas, opinó ayer el embajador de México ante Washington, Arturo Sarukhan.
La legalización de la marihuana en dos estados de Estados Unidos no tendrá gran impacto en la actividad de los carteles ni propiciará cambios de política en la lucha antidrogas, opinó ayer el embajador de México ante Washington, Arturo Sarukhan.
En una conferencia en el centro de estudios Diálogo Interamericano, el diplomático calificó de "borrosa" la conexión entre los carteles y el consumo de marihuana en Estados Unidos, despenalizado en Washington y Colorado a raíz de sendas votaciones en las recientes elecciones del 6 de noviembre.
El 80% de la marihuana que se consume en Estados Unidos es de producción estadounidense y no mexicana, aseguró Sarukhan, quien apuntó que es un "gran error" pensar en la despenalización como respuesta a la violencia en México, porque sólo empujará a los carteles a "diversificar" aún más su negocio. "Las votaciones especiales en Colorado y en Washington no impactarán fundamentalmente la política antidrogas por sí misma; lo que están modificando es la percepción pública del asunto", apuntó Sarukhan, embajador en Estados Unidos desde 2007 y que afronta la recta final en el cargo ante la inminente llegada al poder del presidente electo, Enrique Peña Nieto.
Aunque "falta por ver cómo se posiciona el Gobierno estadounidense" ante el tema, la aprobación de las medidas en esos dos estados "no parece suficiente para cambiar el paradigma" en la relación bilateral, y tampoco impulsará la legalización de la marihuana en todo EEUU, algo para lo que "falta una generación".
Con Peña Nieto en el poder y la reelección de Obama, es improbable que haya un "cambio dramático" en la política antidrogas.