15 de octubre de 2026 - 00:00

Tema pendiente: evitar el desperdicio de alimentos

En el marco del reciente Día Internacional de Concientización sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos, resurgieron las iniciativas para ayudar a tratar de evitar este desatino.

En el marco del Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos, que se conmemora cada 29 de septiembre, se actualiza la cruda realidad del enorme volumen de comida que se pierde en el mundo, en el país y en Mendoza.

La pérdida y el desperdicio de alimentos representan un desafío con impacto económico, social y ambiental. A nivel global, alrededor de 13% de los alimentos se pierde entre la etapa posterior a la cosecha y el comercio minorista, mientras que una proporción significativa de los alimentos disponibles termina malográndose y convirtiéndose en basura.

Son datos de un organismo clave en este asunto, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

El tema no sólo consiste en la simple merma de bocados de alimentos en sí mismo, sino también de los recursos utilizados para producirlo. En este sentido, la meta es reducir las pérdidas y desperdicios y así contribuir a mejorar la productividad del sistema alimentario, fortalecer la seguridad alimentaria y hacer más eficiente el uso de los recursos naturales.

En Argentina, Valoremos los Alimentos, una iniciativa de la compañía Nestlé, reúne a empresas, organismos públicos y organizaciones de la sociedad civil con el objetivo de promover buenas prácticas, optimizar la gestión de los alimentos y concientizar sobre el impacto social, ambiental y económico de su pérdida y desperdicio.

Entre las principales acciones se destacan la generación de tableros de información para monitorear las mermas de alimentos y bebidas y promover su reducción; impulsar medidas para disminuir los descartes por vencimiento; promover herramientas de trazabilidad e implementar de campañas de sensibilización.

Imaginemos la cantidad de hombres y mujeres, pero especialmente niños y niñas, que se beneficiarían en Mendoza si todos los involucrados pudiesen evitar la pérdida de alimentos.

En la actualidad en Mendoza son muchos los/as mendocinos/as que no disponen de un bocado seguro en alguna de las comidas diarias y la principal no siempre llega a tener las calorías y proteínas necesarias.

En nuestro territorio, la organización privada Banco de Alimentos asiste a 43.000 mendocinos, pero advierten que rescatar comida es cada vez más difícil.

Lorena Troncoso, directora de la fundación, habló sobre la complicada situación de recuperar productos que aún están en condiciones de ser consumidos y el esfuerzo que significa distribuirlos entre 80 instituciones de Mendoza. En declaraciones a 617 Radio FM 91.9, la dirigente explicó que la realidad en este campo atraviesa toda la cadena alimentaria, desde la producción hasta el consumo familiar. En ese sentido, diferenció entre la pérdida, que ocurre principalmente en las primeras etapas, y el desperdicio, vinculado especialmente con la comercialización y el consumo doméstico. “Hay posibilidades -enfatizó- de concretar acciones que hagan posible unir estas problemáticas de no tirar comida y justamente que el aprovechamiento vaya hacia personas que están sin su derecho a la alimentación garantizada”.

LAS MAS LEIDAS