La posibilidad de que el calentamiento de las aguas del océano Pacífico implique un cambio en la circulación atmosférica que impacte sobre los fenómenos climáticos ha alertado a la población y al Gobierno de Mendoza. El llamado Súper Niño podría incrementar no solo la cantidad de lluvias sino también de vientos y eventos extremos en líneas generales. Sucesos recientes en Chile podrían ser una muestra de lo que se vendría a partir de octubre.
El tema ha ocupado tapas de diarios y horas de radio, streaming y televisión. Aunque no está claro cómo se desencadenará el fenómeno, muchos mendocinos han comenzado a cubrirse de lo que podría suceder. Es importante aclarar que los vientos huracanados, las lluvias abundantes, las crecidas de cauces y hasta los incendios que se esperan no sucederán en un solo lugar y momento sino en toda la región entre octubre de 2026 y abril de 2027, aproximadamente.
No obstante, el hecho de que el Gobierno provincial haya abierto el paraguas para elaborar un plan de contingencia encendió las alarmas de muchos. El Súper Niño puede generar tormentas más frecuentes e intensas durante la primavera y el verano y el año pasado hubo muestras de la ferocidad del clima sin este fenómeno de por medio. En este marco, algunos rubros han comenzado a reactivar sus ventas en función de esta situación. Esto, pese a que todos preferirían que el Niño no pase a mayores ni genere riesgos para la población.
“Las ventas se han reactivado por la temporada y porque muchos vienen a comprar membrana para cubrirse por el Súper Niño”, relató el vendedor de una cadena de pinturerías. A este rubro también se suman los seguros contra el granizo y las ferreterías o materiales para la construcción, pintores y albañiles. Los que tienen la posibilidad, anticipan arreglos y posibles voladuras. En el sector rural, también se tonifican los seguros agrícolas así como las ventas de malla antigranizo.
Membrana, arreglos y construcción
Luis Babugia, maestro mayor de obras y con vasta experiencia en el rubro, afirmó que muchos de sus clientes se han comenzado a proteger frente al fenómeno climático que podría venir. No se trata solo de revisar e impermeabilizar techos sino también de reforzar las zonas donde ha habido filtraciones.
Ferreterías y corralones también comienzan a mejorar sus ventas de la mano del Súper Niño dado que también es clave el refuerzo en tapas de tanques de agua y todo lo que pueda desprenderse con fuertes ráfagas de viento. Asegurar techos de chapa y atornillar todo lo que pueda desprenderse, es una recomendación clave para la prevención.
“Puede utilizarse membrana líquida como medida para reforzar la impermeabilización y evitar el ingreso de agua durante lluvias fuertes”, recomendó Babugia. Agregó que también es bueno chequear puertas y ventanas vidriadas, en especial más más expuesta o las que dan al Sur. Es importante, además, mantener despejados los desagües pluviales para permitir que el agua pueda escurrir con rapidez y evitar acumulaciones en techos, patios y otros sectores de la vivienda.
Seguros para autos y casas
Así como la recomendación general es realizar una revisión de la vivienda antes de que se produzca una tormenta, algo similar sucede en el ámbito de los seguros. Otro rubro que podría crecer de la mano del Súper Niño. Así, las compañías de seguros ya han comenzado a recibir consultas para ampliar las coberturas de los clientes así como para verificar qué tipo de póliza tienen.
Eduardo Juchniuk, productor de Seguros, comentó que por el momento, son los planes para autos los que más se han movido. “Eso, pese a que con el auto uno tiene la posibilidad de moverse si hay algún pronóstico o tormenta”, opinó Juchniuk. Hasta el momento, las compañías no han lanzado planes específicos para el Súper Niño, pero la recomendación es asesorarse para conocer las herramientas con las que morigerar fuertes impactos económicos sobre los bienes.
Sin embargo, el consejo principal para quienes cuentan con un seguro es conocer qué tipo de fenómenos les cubre así como los montos máximos asegurados. Esto porque muchas personas se confían en que pagan una póliza, pero cuando llega el momento se desayunan con que no cubría justo lo que cada uno necesitaba o que solo les alcanza para arreglar una puerta abollada con el auto lleno de “piquetes”.
Hay que tener en cuenta, por otra parte, que no todas las compañías indemnizan de la misma manera ya que algunos limitan el porcentaje de daño y otras dan un valor fijo. Entre los seguros que algunas compañías ofrecen además de contra granizo o todo riesgo también se ha incluido el de inundación de vehículos así como daños por vientos muy fuertes. Aquí es clave chequear la categoría y la velocidad que se aceptaría en caso de solicitar una indemnización.
Lo mismo sucede –aunque por hora con menor intensidad que con relación a los vehículos- con los seguros de vivienda, industria y comercio en donde los daños por piedra, agua o viento también podrían ser fuertes. En palabras del productor de seguros, lo primero es recordar que póliza cubre cuando está paga el primer día hábil mes y lo segundo es que en épocas de crisis contar con un respaldo es clave ya que en muchos casos las pérdidas pueden tan altas que sean casi imposible de reponer.
Malla antigranizo y seguro agrícola
En Mendoza y sin lucha antigranizo en danza, la principal apuesta de los productores para protegerse de estos fenómenos es el seguro agrícola. Desde la provincia se incentiva su adhesión al tiempo que lo ofrecen las compañías privadas y las cooperativas que, como Acovi, cuentan con su propio sistema de seguro para los productores. La situación rural y en especial la vitivinícola no es la mejor en la actualidad, pero se incentiva la inversión en seguros o mallas para salvaguardar el trabajo de todo un año. En especial frente a la posibilidad de fenómenos tan extremos como los que se anticipan.
En este contexto, desde la empresa Agrinet destacaron que frente al escenario climático actual, han crecido las consultas por la malla antigranizo. A este producto que ya es tradicional en Mendoza, esta compañía ofrece otros complementarios en función de lo que anticipa el Súper Niño.
Se trata de malla cortaviento con un tejido más denso que se coloca en forma perpendicular a la dirección del viento predominante para bajar su velocidad antes de que impacte sobre el cultivo. A esto se suma la malla antimaleza, una idea que Agrinet tomó de la experiencia en Chile que se instala directamente sobre el suelo.