Enviada especial a Neuquén. Los Nacidos y Criados en Neuquén cuentan que el petróleo siempre fue parte de la vida de la ciudad y que si antes los camiones iban hacia el norte a la refinería de Cutralcó, ahora se dirigen hacia el Sur, donde está Vaca Muerta. Los pozos de petróleo y gas no convencional han redefinido los modos de trabajo y la necesidad de una tecnología incesante al tiempo que han empezado a transformar la ciudad y sus alrededores.
Las construcciones que se ven en Neuquén son solo una parte de lo que derrama el petróleo. Camino a Añelo –el distrito más cerca de Vaca Muerta- y allí mismo, los parques industriales y los predios de empresas son una constante. Así, está la tradicional zona industrial de Neuquén en donde hay cerca de 300 empresas a la que se ha sumado Río Neuquén Distrito Industrial en Vista Alegre y otros parques que se ven en los alrededores.
Muchos, como Río Neuquén, ya están en funcionamiento. Con un 40% de la capacidad ocupada y la presencia de una empresa como Tenaris, este parque apunta a las pymes proveedoras del petróleo que pueden adquirir lotes de 1.000 metros aunque hay opciones para todo tipo de compañía. Otros espacios industriales están en etapa más inicial y aunque con la entrada y el cartel listos no todos han tramitado aún los servicios básicos.
Lo que es una realidad es que la ciudad ha comenzado a preparase de aquí a los próximos diez años. Quienes trabajan en la industria advierten que el petróleo no convencional es una suerte de topadora que no para y que trabaja a ritmos prácticamente frenéticos. Aunque eso es bueno para el crecimiento, no siempre el desarrollo logra acompañar. Así, el mapa energético ya ha comenzado a transformar la trama urbana y, a los parques industriales, se suman desarrollos inmobiliarios en zonas que hasta hace poco estaban despobladas.
A la demande inédita de servicios para el petróleo se suma la de mayor infraestructura y comodidades para la vida cotidiana. La mayor cantidad de vehículos ha obligado a reformas y ampliaciones de calles y avenidas aunque aún hay deudas pendientes. Entre otras, con los puentes que conectan localidades vecinas como Cipoletti o Roca que –por su cercanía- son una suerte de apéndice de la ciudad de Neuquén.
El trabajo es otro punto importante dentro del entorno de Vaca Muerta. Sin embargo, la dinámica del shale oil & gas requiere no solo tecnología que se actualiza de manera continua y veloz sino también una capacitación y especificación de la mano de obra que se contrata. Así como el Instituto Vaca Muerta da formaciones específicas, las mismas empresas también tienen que hacerlo.
Nicolás Arduriz, gerente argentino de la empresa colombiana Fepco, explicó que trabajan con tecnología de avanzada y que el desarrollo de la empresa –especializada en los equipos que extraen el petróleo y el gas- es dinámico. Pero manejar este tipo de maquinaria no es sencillo ya que, por un lado, tienen una suerte de riesgo operativo y económico y, por el otro, requieren de precisiones quirúrgicas. Por este motivo, tanto Fepco como otras compañías eligen capacitar a sus propios empleados con tiempos que no son menores a los 8 o 9 meses.
Desarrollos e inversiones millonarias
La llegada de nuevas empresas y la expansión de las ya instaladas provocaron un fuerte dinamismo en el mercado corporativo. Compañías vinculadas al petróleo y el gas, firmas de ingeniería, consultoras, empresas tecnológicas, estudios jurídicos, proveedores industriales y servicios financieros encontraron en Neuquén una oportunidad de crecimiento asociada al desarrollo energético.
Sin embargo, el impacto trasciende al sector. La cadena de valor que se desarrolla alrededor de Vaca Muerta requiere una amplia diversidad de servicios. Desde logística, transporte y alojamiento hasta salud, educación, tecnología, seguridad, mantenimiento industrial y capacitación profesional. Muchos de estas áreas no se encuentran físicamente en las zonas petroleras sino que pueden prestarse desde la ciudad o espacios aledaños.
A ello se suma el lanzamiento de nuevas marcas comerciales y gastronómicas que acompañan el incremento de la actividad económica y el movimiento de profesionales que llegan desde distintos puntos del país y del exterior. Neuquén dejó de ser únicamente una ciudad de servicios regionales para convertirse en un verdadero hub corporativo de alcance nacional. El desarrollo de Vaca Muerta está moldeando una nueva identidad económica para la capital provincial, donde la energía actúa como motor de una transformación que alcanza a prácticamente todos los sectores.
Un ejemplo de esto es la inversión anunciada para la construcción del polo gastronómico Terraza Norte Food and Parking. La obra ya comenzó y -en una articulación público-privada- demandará una inversión privada de unos 40 millones de dólares. En un plazo de 24 meses, se construirán 25.168 m2 totales (21.883 de parking y 3.286 de sector de gastronomía). En el centro de la ciudad, el proyecto promete transformar la fisonomía urbana.
Por un lado, el estacionamiento para 650 plazas será un alivio a una problemática que se padece en la actualidad. Por el otro, el polo gastronómico premium y el primer Museo de Desarrollo Urbano de Neuquén aportarán una identidad propia a una ciudad cosmopolita de por sí. “La nueva realidad de Neuquén de la mano de Vaca Muerta obliga a generar y contemplar nuevas propuestas e infraestructura acorde con los tiempos actuales”, expresó Mariano Gaido, el intendente de la ciudad de Neuquén durante el lanzamiento de Terraza Norte.
El proyecto -llevado adelante por RJ Ingeniería, Gran Valle Negocios y Omega MLP- fue ideado más allá de un nodo comercial sino como un vector de sentido de pertenencia para los neuquinos. “Se trata de crear un espacio con identidad propia, capaz de generar sentido de pertenencia para los habitantes de Neuquén y una experiencia memorable para quienes visiten la ciudad”, expresó Lucas Albanesi de Gran Valle Negocios.
El complejo tendrá un parking inteligente operado con tecnología predictiva a través de un sistema digital para reservar el estacionamiento antes de llegar. Además, con el asesoramiento del reconocido chef neuquino Pablo Buzzo, el sector contará con locales de alta categoría, 15 integrados dentro de un vibrante Food Hall y 10 propuestas más pequeñas. Para optimizar la logística urbana y como novedad, se incorporará un sistema de pick up point centralizado para todos los locales del polo.