14 de agosto de 2026 - 18:46

La capacidad instalada de la industria rebotó en junio: la brecha entre los sectores que crecen y los que se hunden

Datos del Indec muestran un leve avance interanual del 0,2%. A pesar del rebote mensual, el 40% del potencial del país se mantiene sin utilizar por el freno de la demanda interna.

La utilización de la capacidad instalada en la industria argentina se ubicó en el 59,1% durante junio, según los últimos datos oficiales relevados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).

El registro representa una mejora de 0,2 puntos porcentuales en la comparación interanual frente al 58,9% registrado en el mismo mes de 2025. Asimismo, en la medición intermensual se consolidó un rebote de 0,8 puntos con respecto a mayo de este año, cuando el indicador había descendido al 58,3%.

A pesar de esta tendencia positiva en el margen, las cifras generales continúan exhibiendo un escenario de debilidad estructural en términos históricos. El dato central del informe revela que un 40,9% del potencial productivo de las plantas industriales del país permaneció ocioso en junio, reflejando las consecuencias de una demanda interna deprimida y la retracción en diversos rubros.

De los 12 bloques sectoriales analizados por el organismo oficial, la brecha de rendimiento fue sumamente dispar: siete sectores lograron mejoras interanuales, mientras que los cinco restantes sufrieron caídas en su nivel de actividad.

Los motores del repunte: energía, siderurgia y agro

El tenue avance general de la actividad fabril durante el sexto mes del año estuvo concentrado y sostenido por un puñado de sectores clave vinculados a la exportación y el procesamiento de materias primas.

La refinación de petróleo se consolidó como el rubro con mayor dinamismo de toda la industria, alcanzando un nivel de utilización del 86,7% frente al 83,2% anotado en junio de 2025. Esta mejora estuvo directamente apalancada por un mayor procesamiento de crudo en las destilerías.

Le siguieron en rendimiento las industrias metálicas básicas, que operaron al 68,7% de su capacidad instalada. Este sector mostró un salto significativo frente al 64,3% del año anterior, traccionado por un aumento interanual del 8,2% en la producción de acero crudo, según cifras de la Cámara Argentina del Acero.

Por su parte, la industria de alimentos y bebidas escaló al 64,4% (desde un 62,7% previo). Detrás de esta recuperación se ubicó la elaboración de aceites y subproductos de soja creció un 3,1%, mientras que la de girasol experimentó un fuerte incremento del 15,6% interanual.

Sectores en crisis

El bloque de productos de caucho y plástico registró la menor tasa de utilización de todo el entramado industrial, operando a apenas un 41%. Casi en el mismo nivel crítico se ubicó la metalmecánica (excepto automotores), que utilizó el 41,5% de sus recursos instalados, retrocediendo frente al 45,6% (o 45,9% según segmentaciones interanuales) registrado un año atrás.

De acuerdo al INDEC, este retroceso se vincula directamente a la parálisis en la fabricación de maquinaria agropecuaria y de aparatos de uso doméstico, con una caída del 22,9%.

La industria automotriz también encendió alarmas al registrar una de las mayores caídas del último año: operó a solo un 45,5% de su capacidad, lo que representa una contracción de 6,5 puntos porcentuales en comparación con el 52% registrado en junio del año anterior.

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