El Gobierno nacional resolvió dar marcha atrás con la iniciativa que pretendía gravar con el Impuesto a las Ganancias a las operaciones con Certificados de Depósito Argentinos (CEDEARs).
Tras la polémica desatada entre tributaristas y operadores del mercado bursátil, el Ministerio de Economía remarcó que corregirá el proyecto de Ley de Competitividad Financiera enviado al Congreso.
El Gobierno nacional resolvió dar marcha atrás con la iniciativa que pretendía gravar con el Impuesto a las Ganancias a las operaciones con Certificados de Depósito Argentinos (CEDEARs).
La propuesta figuraba en la versión inicial del proyecto de Ley de Competitividad Financiera, un amplio paquete de reformas de más de 225 artículos impulsado por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado que ingresó a la Cámara de Diputados.
Fuentes de la cartera económica ratificaron que el apartado en cuestión será retirado del texto antes de su discusión parlamentaria. En ese sentido, el director del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) y asesor del Ministerio de Economía, Felipe Núñez, aclaró públicamente que la inclusión del gravamen respondió a un "borrador viejo" y confirmó formalmente su eliminación.
La versión que desató el revuelo proponía modificar el artículo 26 de la Ley de Impuesto a las Ganancias para introducir el principio de transparencia fiscal o look-through. Mediante este esquema, las operaciones con certificados de depósito habrían recibido el mismo tratamiento impositivo que la compra directa del activo subyacente en el exterior.
En la práctica, la regla apuntaba a los instrumentos adquiridos a partir del 31 de octubre de 2026 e implicaba, según analistas tributarios, la aplicación de una alícuota del 15% sobre los rendimientos.
El argumento esgrimido en la redacción preliminar sostenía la necesidad de corregir el arbitraje regulatorio y evitar lo que consideraban ventajas fiscales espurias para la tenencia de activos en el extranjero.
La filtración del texto generó preocupación entre agentes financieros, dado que los CEDEARs representan una de las herramientas más populares en la plaza local para diversificar carteras y seguir la evolución de empresas internacionales.
Al mismo tiempo, en el terreno político, el jefe del bloque de diputados de Unión por la Patria, Germán Martínez, manifestó un rechazo rotundo al proyecto al denunciar que detrás de la reforma del mercado de capitales se pretendía reinstaurar un impuesto a la renta financiera.
Más allá de la rectificación tributaria sobre los certificados de depósito, la Ley de Competitividad Financiera contempla profundas transformaciones normativas en el ámbito bursátil y mercantil. Entre los aspectos centrales de la norma elaborada por la cartera que encabeza Federico Sturzenegger, se destaca el reconocimiento formal y la validez legal plena para la emisión, registro y negociación de valores negociables mediante tecnología blockchain.
Asimismo, la iniciativa flexibiliza los instrumentos de crédito al habilitar pagarés ajustables por inflación o tipo de cambio, autorizar títulos en especie canjeables por productos como granos o minerales, y convertir los cupones de tarjetas de crédito en títulos ejecutivos endosables.
El paquete legal también moderniza el régimen de prenda con registro para extender su alcance sobre activos digitales, derechos de propiedad intelectual y software. En materia de depósitos bancarios, autoriza la negociación en mercados secundarios de plazos fijos con vencimientos superiores a 365 días bajo la supervisión de la Comisión Nacional de Valores (CNV).
En el ámbito institucional, el proyecto plantea reestructurar la propia CNV, que dejará de funcionar como ente autárquico descentralizado para pasar a actuar como un organismo desconcentrado dependiente del Ministerio de Economía. De esta manera, con el compromiso oficial de excluir la carga impositiva sobre los CEDEARs, la iniciativa inicia su recorrido en las comisiones legislativas de la Cámara baja.