Este jueves, el Gobierno nacional confirmó la adjudicación de la concesión de la Vía Navegable Troncal, más conocida como Hidrovía, a la empresa belga Jan de Nul y su socia argentina Servimagnus, en lo que representa la privatización más importante y estratégica de la gestión del presidente Javier Milei.
La decisión quedó plasmada en la resolución 36/2026 de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN), que será publicada en las próximas horas en el Boletín Oficial.
La concesión tendrá una duración de 25 años e incluirá las tareas de dragado, señalización y mantenimiento de la principal ruta logística del país, por donde circula alrededor del 80% de las exportaciones argentinas.
Cómo se definió la licitación
La adjudicación se resolvió luego de que las dos empresas finalistas, Jan de Nul y la también belga Dredging Environmental and Marine Engineering (DEME), presentaran ofertas económicas idénticas, con el valor mínimo establecido en los pliegos.
Según indicó Clarín, ante ese empate, la evaluación técnica terminó inclinando la balanza a favor de Jan de Nul, cuya experiencia previa en la Hidrovía fue valorada por el Gobierno como un factor determinante.
Hidrovía Paraná-Paraguay.
Por la hidrovía Paraná-Paraguay pasan el 80% de las exportaciones argentinas.
La compañía ya había operado la concesión entre 1996 y 2021 y, tras el vencimiento de aquel contrato, continuó trabajando bajo un esquema transitorio mientras la administración permaneció bajo control estatal.
Rebaja de peajes
Uno de los principales cambios anunciados es una reducción inicial del 13,5% en las tarifas de peaje. Actualmente, el costo asciende a 4,30 dólares por tonelada de registro neto y pasará a 3,80 dólares hasta que se ejecuten las obras de profundización previstas. Posteriormente, la tarifa aumentará gradualmente hasta alcanzar los 4,65 dólares y, finalmente, los 5,78 dólares.
Según el Ministerio de Economía, la firma del contrato, prevista para concretarse dentro de los próximos 30 días, permitirá iniciar una etapa de modernización de la vía navegable y reducir los costos logísticos para el sector exportador.
Una obra estratégica para el comercio exterior
La Hidrovía Paraná-Paraguay es considerada una infraestructura clave para la economía argentina. A lo largo de su recorrido operan cerca de 60 terminales portuarias y se concentra la mayor parte del movimiento de granos, productos industriales y exportaciones del país.
El negocio asociado a la concesión tiene un valor estimado en 15.000 millones de dólares y contempla importantes inversiones durante los primeros años de gestión.
De acuerdo con las estimaciones oficiales, Jan de Nul deberá desembolsar entre 100 y 160 millones de dólares anuales durante los primeros seis años de la licencia. El Gobierno calcula que la empresa tardará aproximadamente siete años en comenzar a obtener ganancias y alrededor de trece años en recuperar completamente las inversiones realizadas.
Los ingresos por peajes, que son abonados por los exportadores y luego trasladados a los productores mediante descuentos en los precios de compra, generarían inicialmente unos 289 millones de dólares por año. Esa cifra crecería hasta los 389 millones de dólares en el sexto año de concesión y superaría los 517 millones de dólares a partir de entonces.
Desde el Ministerio de Economía destacaron que la adjudicación permitirá impulsar el comercio exterior, mejorar la competitividad de las exportaciones argentinas y avanzar en obras de profundización del canal, incorporación de nuevas tecnologías para la seguridad de la navegación y medidas destinadas a reforzar los controles contra el narcotráfico.