El índice CEDOL-UTN acumula una suba de 22,2% en los costos logísticos durante el primer semestre de 2026. En este contexto, los operadores buscan identificar gastos menos visibles que afectan la rentabilidad. Por este motivo, las empresas han comenzado a poner el foco no solo en los aumentos que impactan directamente sobre sus operaciones, sino también en aquellos gastos que permanecen ocultos y que pueden erosionar la rentabilidadsin ser detectados a tiempo.
Desde marzo, las variaciones mensuales se mantuvieron por encima del 1,8%. Además de los costos visibles —como combustible, peajes y tarifas— existe otro componente que empieza a ganar relevancia en la gestión logística: los llamados “costos ocultos”. Se trata de gastos que se generan durante la operación cotidiana, pero que no siempre aparecen identificados de manera precisa.
El informe expresó, por ejemplo, que entre los costos invisibles pueden estar: un consumo de combustible superior al necesario, el desgaste prematuro de los neumáticos, los tiempos muertos, las detenciones innecesarias o los recorridos poco eficientes. “Son pérdidas que existen, pero que durante mucho tiempo resultaron difíciles de medir y, por lo tanto, de gestionar”, detallaron.
En un contexto de costos estructuralmente elevados, el desafío pasa entonces por encontrar eficiencia allí donde antes no había información suficiente para hacerlo. En este proceso, algunos operadores logísticos comenzaron a incorporar herramientas de telemetría, monitoreo inteligente e inteligencia artificial para obtener información en tiempo real sobre lo que ocurre durante cada viaje.
Inteligencia Artificial para ser más eficientes
Yusen Logistics Argentina es una de las compañías que avanzó en esta estrategia. La empresa incorporó plataformas que permiten monitorear el comportamiento de cada unidad y de cada conductor, con indicadores vinculados al consumo de combustible, los patrones de frenado y aceleración, los tiempos de ralentí, el desgaste de neumáticos y el estado mecánico de los vehículos.
A esto se suma el uso de inteligencia artificial dentro de las cabinas, capaz de detectar situaciones de riesgo como distracciones, fatiga o una distancia de seguimiento insegura. La información puede convertirse en alertas en tiempo real y también en programas de coaching para los conductores.
Los datos se centralizan en tableros de gestión que permiten identificar, categoría por categoría, dónde se generan las pérdidas y cuáles son sus causas. “Entendemos que la tecnología está al servicio de la logística y, sobre todo, de nuestros clientes. Por eso elegimos invertir permanentemente en herramientas que permitan transformar información en eficiencia”, sostiene Carlos Marazzi, presidente de Yusen Logistics Argentina.