La última exposición del bloque Logística & Industria 4.0 estuvo a cargo de la ingeniera y doctora en robótica Carolina Diaz Baca, Manager Robotics, Supply Chain & Engineering en Accenture, quien planteó un cambio de paradigma hacia la Industria 5.0 y el avance de la robótica colaborativa.
Industria 5.0: el humano vuelve al centro del sistema
Carolina Diaz Baca abrió su exposición con una definición clara del contexto actual de la industria y la presión creciente por automatizar procesos. “Todas las empresas están demandando automatización”, señaló, al describir un escenario donde la adopción tecnológica ya no es opcional sino estructural dentro de las organizaciones.
A partir de allí, planteó que el cambio de etapa no es solo tecnológico sino conceptual, y que la Industria 5.0 implica una reorganización del rol humano dentro de los sistemas productivos. “El humano está en el centro de esta visión”, afirmó, marcando distancia con el enfoque de la Industria 4.0 centrado en datos y eficiencia.
En ese sentido, insistió en que el objetivo no es eliminar el trabajo humano sino redefinirlo dentro de entornos automatizados. “No es que el robot viene a reemplazarnos”, remarcó, al explicar que la clave está en la convivencia entre personas y sistemas inteligentes.
También cuestionó la lógica de automatizar tareas sin valor agregado humano, al señalar que muchas actividades industriales aún están mal diseñadas desde el punto de vista del trabajo.
Robótica colaborativa: trabajar con máquinas, no contra ellas
En otro tramo de su exposición, Diaz Baca profundizó en el concepto de robótica colaborativa como eje de la nueva industria, donde humanos y robots comparten el mismo entorno operativo. “No es el robot viene a reemplazarnos”, reiteró, para reforzar la idea de cooperación entre ambos mundos.
Explicó que la robótica actual ya no se limita a ejecutar órdenes, sino que incorpora capacidades de percepción, aprendizaje y adaptación. Esto permite que los sistemas no solo realicen tareas, sino que también interactúen con entornos dinámicos en logística y producción.
Carolina Baca, Ciclo Pilares
La especialista de Accenture planteó el avance hacia la Industria 5.0 con foco en la robótica colaborativa y el rol humano.
La especialista remarcó que este cambio exige una transformación cultural dentro de las empresas, ya que la tecnología por sí sola no resuelve los desafíos operativos. “Hay que abordarlo con un equipo interdisciplinario”, señaló, al referirse a la necesidad de integrar ingeniería, operación y gestión del cambio.
Diagnóstico y datos: el paso previo a automatizar
Uno de los puntos más insistidos por Diaz Baca fue la necesidad de no avanzar con automatización sin análisis previo del proceso. “Hay que hacer un buen trabajo de investigación y diagnóstico”, advirtió, al remarcar que muchas implementaciones fallan por falta de comprensión del problema real.
En ese marco, explicó que el error más común es automatizar sin identificar cuellos de botella o sin entender cómo funciona la operación en la práctica. Esto, señaló, genera inversiones poco eficientes y sistemas que no resuelven los problemas de fondo.
También hizo foco en la importancia de la integración de datos entre sistemas, al advertir que muchas empresas operan con información fragmentada. Sin esa integración, dijo, la automatización pierde eficacia y se vuelve incompleta.
Resiliencia operativa: sistemas que no se detienen
Diaz Baca también introdujo el concepto de resiliencia operativa, vinculado a la capacidad de los sistemas industriales para sostener su funcionamiento ante fallas o cambios. En ese sentido, comparó con modelos tradicionales: “Antes teníamos una línea parada cinco días y era un problema crítico”, explicó.
A partir de ese contraste, sostuvo que los sistemas actuales deben ser flexibles y adaptables, tanto en lo físico como en lo digital. La idea, según planteó, es evitar estructuras rígidas que colapsen ante cualquier interrupción.
También vinculó este concepto con la sostenibilidad, al señalar que la eficiencia energética y la reducción del impacto ambiental ya forman parte del diseño industrial moderno.
Automatización logística: consistencia y control en tiempo real
En el bloque de logística, la especialista describió cómo la automatización está transformando procesos como recepción, inventario, picking y packing dentro de centros de distribución. En ese contexto, explicó que el objetivo principal es reducir la variabilidad operativa y mejorar la consistencia del servicio.
“El proceso sea siempre de la misma calidad”, afirmó, al explicar la necesidad de estandarizar operaciones en entornos logísticos complejos.
También señaló que la automatización no simplifica la logística, sino que la hace más medible y controlable. La combinación de robótica, sensores y software permite operar en tiempo real con mayor precisión y trazabilidad.
Andesmar Carga: IA aplicada a la última milla
Uno de los casos presentados fue el de Andesmar Carga, donde la inteligencia artificial se aplicó a la optimización de la última milla. Según explicó Diaz Baca, el sistema permite trabajar sobre rutas, geolocalización y corrección de direcciones en tiempo real.
El objetivo del desarrollo es reducir costos logísticos, evitar reentregas y mejorar la eficiencia de la flota en operación diaria. “Se trabaja en tiempo real con los datos”, explicó, al detallar el funcionamiento del sistema.
También destacó el uso de agentes de inteligencia artificial que generan alertas durante los recorridos, permitiendo anticipar problemas y optimizar decisiones operativas.
Robótica global: hacia sistemas industriales autónomos
El cierre de la exposición estuvo centrado en la evolución global de la robótica aplicada a la industria y la logística. Diaz Baca describió un escenario donde los robots ya forman parte activa de los procesos productivos.
Estos sistemas, explicó, combinan inteligencia artificial, visión computacional y aprendizaje automático, lo que les permite aumentar su autonomía y precisión en entornos complejos.
La tendencia global, según planteó, es la convergencia entre datos, software y robótica en un mismo ecosistema industrial, donde los sistemas operan cada vez con mayor integración y autonomía.