La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) envió comunicaciones de control a creadores de contenido de OnlyFans por presuntos ingresos que no habrían sido declarados durante los períodos fiscales 2022, 2023 y 2024.
Creadores de contenido para adultos recibieron avisos de ARCA por presuntos ingresos sin declarar. Se trataría de montos que, en algunos casos, oscilarían entre US$ 200.000 y US$ 300.000.
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) envió comunicaciones de control a creadores de contenido de OnlyFans por presuntos ingresos que no habrían sido declarados durante los períodos fiscales 2022, 2023 y 2024.
En algunos casos, los montos atribuidos a las cuentas de los contribuyentes se ubicarían entre US$200.000 y US$300.000. Sin embargo, algunas de las personas involucradas sostienen que esos ingresos fueron generados por terceros que administraban sus perfiles.
Las notificaciones, denominadas “acciones de control electrónico”, se conocieron a partir de una publicación anónima en redes sociales. Contadores consultados por La Nación confirmaron la existencia de estas comunicaciones. ARCA fue consultada, pero no realizó comentarios sobre el tema.
En uno de los avisos, el organismo señala que, a partir de información aportada por terceros, detectó ingresos provenientes de cuentas de titularidad de los contribuyentes o bajo su administración en plataformas digitales, que no habrían sido declarados correctamente.
El contador Diego Fraga, profesor de la maestría en Derecho Tributario de la Universidad Austral, explicó que algunas creadoras afirman que los montos corresponden a la facturación generada por agencias que gestionaban sus cuentas, pero no al dinero que efectivamente percibieron. Por eso, señaló, es necesario revisar los contratos y determinar quién era jurídicamente titular de esos ingresos.
Las campañas de inducción fiscal son herramientas habituales del organismo para detectar inconsistencias mediante cruces de información. Cuando identifica posibles diferencias entre los ingresos declarados y los datos disponibles, ARCA puede invitar al contribuyente a regularizar su situación y presentar declaraciones juradas omitidas.
Si considera que la información es incorrecta, debe responder la comunicación y acompañar documentación que respalde su posición.
Estos controles no se limitan a OnlyFans. También pueden alcanzar a diseñadores, programadores, especialistas en marketing y otros profesionales que prestan servicios a clientes del exterior. Cobrar en una cuenta bancaria extranjera no excluye automáticamente esos movimientos de los mecanismos de fiscalización.
Quienes prestan servicios desde la Argentina para clientes extranjeros deben emitir, cuando corresponda, una factura electrónica tipo E, prevista para las exportaciones de servicios. El comprobante puede generarse mediante el servicio “Comprobantes en línea” de ARCA, una vez habilitado el punto de venta correspondiente.
La obligación también alcanza a los monotributistas. Estar inscripto en el régimen simplificado no exime de facturar las operaciones con clientes del exterior. Para permanecer en ese sistema, deben respetarse los límites de facturación vigentes; si se superan, corresponde analizar la inscripción en el régimen general, con las obligaciones que puedan surgir en materia de IVA y del impuesto a las Ganancias.
Las normas cambiarias también forman parte de las obligaciones que deben revisar quienes trabajan para plataformas o clientes internacionales. Durante los años de mayores restricciones cambiarias, era habitual cobrar en cuentas del exterior para evitar la pesificación obligatoria de los ingresos.
Aunque se eliminó la obligación general de pesificar los cobros por exportaciones de servicios de personas humanas, eso no significa que hayan desaparecido todas las exigencias cambiarias.
Fraga explicó que las normas del Banco Central mantienen la obligación de ingresar al país los cobros por exportaciones de servicios dentro de los 20 días hábiles desde su percepción, incluso cuando el dinero se acredita inicialmente en una cuenta extranjera.
Por eso, quienes reciben pagos mediante cuentas del exterior o plataformas internacionales deben analizar tanto sus obligaciones de facturación e impuestos como las reglas cambiarias aplicables. Cumplir con una de esas exigencias no reemplaza automáticamente las demás.