“Veía que algunas amigas se lo estaban haciendo y veía que otras youtubers de otros países que yo conocía lo tenían también. Yo dije bueno, esto es algo de redes, puedo grabar los videos, hacer las fotos, controlar yo cómo quiero que salga todo. Y pensé que estaba buenísimo”, recordó Dai.
Daiana Hernández fue elegida para entrevistar a Michelle Obama en 2016.
Instagram | @daihernandez
Su decisión también estuvo apoyada por una psicóloga que le dijo que podía ser una buena opción para conectar con su cuerpo y consigo misma. Las frases “son sólo fotos en lencería” y “esto te empodera” comenzaban a tener más sentido en su cabeza. Sumado a la difícil situación económica que estaba atravesando, decidió hacerlo.
“Al principio compré la idea de que estaba muy bueno porque en ese momento mi expareja tampoco trabajaba. Yo pagaba absolutamente todo, la comida, el alquiler, lo que te puedas imaginar. Y yo tenía que estar con la plata disponible ahí para bancar toda la estructura”, contó.
El lado oscuro que nadie cuenta
Sin embargo, lo que comenzó siendo una entrada fácil de dinero, terminó en una pesadilla. Desde comentarios hirientes y denigrantes que recibía por parte de sus clientes, hasta la filtración y el robo de su contenido.
“Hay chicas de 18, 19 años que no dimensionan todo lo que están poniendo en juego. Cuando algo ya es propiedad de internet perdés el control completamente. Se filtra, te lo pueden robar, pueden aparecer personas que lo revendan. Tu contenido no se cuida, no vas a tener control de lo que puede pasar con tu imagen. Y no solo lo que vos hagas, sino las cosas que ahora pueden hacer con inteligencia artificial con tu cara, con tu cuerpo”, alertó.
Frases como: “¿Esto es lo único que vas a mostrar?”; “Sos una put*”; “Te estamos pagando por algo, lo que mostrás es poco”; “Sacate más ropa"; "Estafadora", eran mensajes cotidianos que Daiana recibía en su cuenta de OnlyFans.
Además de la presión social, observó cómo las empresas la rechazaban en el mundo de los medios por el hecho de ser creadora de contenido para adultos. “A nivel social se te cierran las puertas. En mi caso se supo públicamente que tenía OnlyFans y se me cerraron un montón de puertas. La sociedad te critica o te odia por lo que hacés”, expresó a Los Andes.
La influencer también reflexiona sobre el peso de la mirada social y las consecuencias emocionales negativas que pueden tener algunas jóvenes que están en la plataforma, pero desconocen su lado B.
“Podés decir que no te importa lo que digan, pero ¿qué pasa si la sociedad no te toma en serio? Va más allá de la mentalidad de una porque está la mentalidad de los otros, que socializan con una. Incluso tengo una amiga que está casada y tiene página azul, y me dice que no lo recomienda porque es un mundo muy oscuro. No es para cualquiera”, señala.
El mito del dinero fácil
Otro detalle que Daiana cuestiona es el mito del dinero fácil. Ella comenta que, en un principio, consiguió crecer en esa plataforma debido a que ya era conocida en el mundo de las redes y tenía miles de suscriptores que también pagaron membresías en su OnlyFans. Sin embargo, aclara que no es igual para todas.
“Para ganar en la plataforma tenés que promocionarte de distintas formas, con estrategias, tenés que llevar a la gente ahí. No vas a comprarte un departamento en dos meses, no hay probabilidad de eso. No vas a ganar 300 mil dólares en un mes, es una mentira. Hay muchas chicas que se frustran porque se hacen esa página y no ganan lo que les dijeron”, comenta.
En la misma línea, la influencer advierte los peligros del discurso de OnlyFans sobre todo para chicas en situación de vulnerabilidad económica, que pueden ver esa aplicación de internet como una salida.
Dai Hernández: "No vas a ganar 300 mil dólares en un mes en OnlyFans"
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“Siento que viene por una presión económica, más que otra cosa. Y eso ya es peligroso, porque si vos entrás por dinero en un lugar tan turbio sin tener dimensión de los peligros, es un problema”, señala.
Por otro lado, alerta sobre el peligro de la romantización de la plataforma y la incitación por parte de algunas influencers en redes para atraer a jóvenes a ese mundo.
“No solo no nombran el lado B, sino que lo romantizan, como si lo que vivieran ellas es posible para cualquiera. Hay una romantización de que esto te empodera, que también es peligroso porque suma motivación”, reflexiona.
Empezar sin mostrar la cara
Respecto al lado B de la Página Azul, Herández también desmiente un mito instaurado sobre la plataforma: el anonimato.
En su experiencia, un aspecto que está presente pero nadie menciona es la falta de control de las creadoras de contenido por sobre lo que están dispuestas a mostrar y vender.
La influencer señala que una puede comenzar “mostrando sólo los pies”, evitando su cara, pero luego la vara sube y lleva a la persona a traspasar límites de su intimidad que no desea.
“No es tan fácil. La gente pide más porque lo que mostraste al principio ya lo vieron y no van a seguir pagando por lo mismo. Todo lleva mucho trabajo, tenés que reinventarte. No sabría si realmente existe la forma en que sea fácil no mostrar la cara y crecer en la plataforma. Tal vez hay alguna manera, pero no lo veo muy viable. Hoy en día hay tanta competencia que es difícil”, reflexiona.
En OnlyFans, la influencer recibió mensajes denigrantes y sufrió el robo de su contenido.
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Por otro lado, opina que el trabajo de la creadora de contenido en OnlyFans puede verse como un trabajo sexual, que puede llevar, en algunos casos, a la producción de pornografía.
“Si bien la venta en OnlyFans es virtual, no deja de ser un trabajo sexual. Obviamente, los riesgos son mayores siempre estando frente a una persona, como en la pornografía. Pero no te libra de peligros, de que otra persona te quiera buscar, te acose, etcétera”, opina.
Asimismo, reflexiona sobre las personas que compran contenido en la Página Azul, quienes son usuarios anónimos y sobre los cuales las creadoras de contenido no tienen un control.
“Mucha gente que se mete a estas plataformas son personas que tienen un deseo de saciar algún morbo que no lo pueden hacer en la vida real, que no lo pueden mostrar. Entonces entran a esos sitios como para sacarse las ganas de cualquier cosa. Y vos no sabés quién está accediendo o qué está haciendo con tu contenido”, opina.
Hablar sobre el lado B
Durante los cuatro años que Daiana estuvo en OnlyFans atravesó momentos muy difíciles. Terminó haciendo un trabajo que no le gustaba por necesidad económica, comenzó a tener ataques de ansiedad, depresión, sumado a su consumo excesivo de marihuana, que hicieron que su salud mental se desmoronara.
“Yo ya había estado muy mal la última vez que tuve que grabar para OnlyFans, había vomitado, yo la había pasado muy mal”, se sinceró.
Fue entonces cuando decidió dejar la plataforma sin tener otro ingreso: “Fue como un poco saltar al vacío, fue abrupto. La verdad es que ya había sido mucho tiempo de estar mal, entonces colapsé. Yo ya no daba más. Si seguía en ese lugar ¿cómo iba a terminar?”, recordó.
Daiana Hernández lanzó su libro "Desnuda" donde cuenta en detalle su experiencia en OnlyFans y alerta sobre su lado B.
Instagram | @daihernandez
Meses después, Daiana decidió transformar su experiencia en una oportunidad para brindar información a otras jóvenes que están pensando en abrir una cuenta de OnlyFans, pero no conocen su lado B.
En mayo de 2026 lanzó su libro “Desnuda: lo que nadie te muestra de la página azul”, en donde cuenta su experiencia mezclando humor negro con la realidad más cruda.
A partir de su experiencia, Daiana busca poner en palabras aquello que está detrás de la promesa de dinero fácil, libertad y empoderamiento que rodea a la plataforma.
Sin ánimos de juzgar ni desalentar a quienes decidan ingresar a este mundo, la influencer propone debatir y alertar sobre los riesgos, la exposición y las consecuencias que pueden permanecer, incluso después de dejar OnlyFans.