El partido conservador de Angela Merkel registró ayer el peor resultado de su historia en las elecciones regionales de Berlín, en un clima de descontento creciente sobre la inmigración que sigue aprovechando la derecha populista.
El partido conservador de Angela Merkel registró ayer el peor resultado de su historia en las elecciones regionales de Berlín, en un clima de descontento creciente sobre la inmigración que sigue aprovechando la derecha populista.
La Unión Demócrata Cristiana (CDU) de la canciller alemana logró 17,5% de los votos, más de cinco puntos menos en relación a los últimos comicios de 2011, lo que probablemente la obligue a salir del gobierno local de la capital alemana, del que formaba parte hasta ahora con los socialdemócratas.
El movimiento de derecha populista, Alternativa para Alemania (AfD), que se opone a la política migratoria emprendida por el gobierno, ingresaría al Parlamento local con cerca de 14% de los votos, según una actualización de las proyecciones difundidas por la televisión pública.
Jamás en la historia de la ciudad, la de Berlín Oeste de después de la Segunda Guerra Mundial y la de la capital reunificada de 1990, la CDU conoció una debacle similar.
Este es además el segundo revés electoral en dos semanas en comicios regionales para el partido de Merkel, a un año de las elecciones legislativas. A principios de septiembre el AfD, creado hace sólo tres años, se impuso en el noreste del país.
El mal resultado de la CDU en Berlín dejará probablemente al partido en la bancada de la oposición en esta metrópolis de 3,5 millones de habitantes.
Hasta ahora formaba parte de un gobierno de coalición con los socialdemócratas.