¿Para diseñar mapas o para espiar? Los drones civiles, que podrán volar por los cielos de Estados Unidos desde 2015, poseen miles de aplicaciones que plantean numerosas interrogantes sobre las fronteras de la vida privada y la posible congestión del espacio aéreo.
Monitorear el avance de un incendio, localizar a un criminal o a una persona perdida, cartografiar terrenos de difícil acceso: los drones son "teléfonos inteligentes voladores" y sus "posibilidades son infinitas", dijo Ryan Calo, del Centro de Internet y Sociedad (CIS) de la Universidad de Stanford, en California.