9 de marzo
Sábado a la noche. Primeras impresiones sobre Roma: no ha perdido la condición de ciudad caótica, ruidosa y con automovilistas que avanzan a fuerza de aceleradas y bocinazos (nada que haga extrañar Córdoba, por cierto).
El clima está agradable: a las 18, hacían 18° centígrados, para una primavera que parece ir entrando lentamente, aunque para los próximos días se anuncian "chubascos". O sea, la espera del nuevo Papa nos va a agarrar bajo la lluvia.
Por lo demás, los italianos están más concentrados en hablar de la crisis que los afecta en lo económico y en lo político, porque no logran que se forme un gobierno. Pero parece que esta noche de sábado todos están dispuestos a olvidarse de las penurias. Las grandes avenidas en la zona cercana al Vaticano muestran, a esta hora (21.30 hora de Roma, 17.30 de Argentina) un movimiento fuerte de gente en auto o caminando y de compras.
Sin gobierno, sin Papa y en crisis pero felices. Al menos así parecen. Seguro de que de ellos heredamos aquella frase gringa: Si hay pobreza, que no se note.
10 de marzo
El domingo transcurre sin novedades informativas de peso. Los telediarios repiten una y otra vez el entrevero en el que está la política italiana, que no logra formar un Gobierno de coalición.
De la elección del nuevo Papa, poco y nada. Es que hoy los cardenales se desconcentraron y fueron asignados a distintas iglesias de Roma para que ofrecieran misa.
Por caso, el cardenal argentino Estanislao Karlic lo hizo en la iglesia llamada, justamente, Argentina.
Como anticipo, Karlic admitió que los cardenales, durante las congregaciones (encuentros previos a la elección del Papa) no dejaron tema sin tratar.
El lunes, última congregación cardenalicia, antes de que el martes se encierren y empiecen a votar.
Frente a la Plaza de San Pedro, colmada de turistas, una serie de enormes estructuras fueron montadas por distintas cadenas de televisión para seguir las alternativas de la elección.
Esto obligó a las autoridades de Roma a reforzar el servicio eléctrico y de comunicaciones para evitar apagones.
Además, se espera que el martes una multitud cope la Plaza de San Pedro, en una vigilia de la votación que durará, quién lo sabe.
13 de marzo
(tweets) Viento, lluvia y frío en San Pedro. Estoicismo de la gente. #conclave
Expectativa en san Pedro. Pasan los minutos y no hay fumata. #conclave
Retweet de @Pontifex:
HABEMUS PAPAM FRANCISCUM
Créanme que, más allá de los credos, escuchar que un argentino será el nuevo Papa es muy fuerte. Lo digo de corazón.
14 de marzo
(tweets) La seguridad para #PapaFrancisco, que le gusta andar por ahí libre, es un problema para el Vaticano. Pero dicen que lo van a solucionar.
Lo veo a Bergoglio cuando entra a Sta. María Mayor. ¿Cómo se sentirá con la custodia? #PapaFrancisco.
16 de marzo
Cuánto cotiza ser argentino...
La Plaza San Pedro recobró su fisonomía habitual: las colas de turistas y fieles para ingresar a la Basílica eran las de siempre. Había pasado la elección del Papa y apenas algunas pocas personas estaban allí para rezar.
"Quiero agradecer al Señor habernos dado este Papa; es nuestro, es latinoamericano y por eso nos va a comprender", decía la hermana Felisa, una peruana de unos 60 años que rezaba arrodillada.
"Usted es argentino, que Dios lo bendiga, que Dios lo bendiga", recitaba.
En la vía Andrea Doria, el vendedor de diarios lo supo de entrada:
" Sei argentino, ¿no?". Y sí, quién si no un argentino iba a comprar cinco ejemplares de L'Osservatore Romano, el diario oficial del Vaticano que, cada vez que hay nuevo Papa, lanza una edición especial, de colección. Ser argentino en Roma parece que tiene la cotización en alza.
"Seguro que busca algo del Papa Francisco. Todavía no tenemos", me responde la señora que atiende uno de los locales de recuerdos religiosos de la Vía del Peregrino.
En la sala de prensa del Vaticano, quizá la persona más requerida era Javier Soteras, el cordobés director de Radio María Argentina.
Su doble condición de cura y periodista lo convirtió durante toda la mañana en consulta obligada. Nadie cronometró el tiempo que habló por los distintos medios, pero esa gestión le llevó toda la mañana.
Allí, cerca de la sala de periodistas, casi a la vuelta del Vaticano, un restobar ofrece lo mejor en su pizarra: " Qui chef argentino". Y el "argentino" bien subrayado.
"Ya tenemos el lugar para un cuadro", nos dice un mozo cuando nos identifica en la Osteria del Pontefice, un restaurante de la zona que hace honor a su nombre con retratos de todos los Papas.
Allí, pese a no ser 29, ayer al mediodía había ñoquis con salsa boloñesa. Los seis cordobeses juntos nos pusimos rápidamente de acuerdo.
(Julio Perotti es periodista cordobés. Su cuenta de tweet es @jPerotti y uno de sus blogs http://www.lavoz.com.ar/diario-roma)