21 de octubre de 2012 - 23:02

La derecha ganó en Galicia y nacionalistas en el País Vasco

El Partido Popular de Mariano Rajoy logró un triunfo clave e histórico en la región gallega. Fuerte presión independentista.

El derechista Partido Popular (PP) de Mariano Rajoy consiguió ayer un triunfo clave en las elecciones de Galicia, feudo conservador en que resiste pese al malestar social por el ajuste, mientras en el País Vasco ganaron los nacionalistas bajo fuerte presión de los independentistas, que obtuvieron sus mejores resultados sin ETA.

En Galicia, el presidente y candidato a la reelección, Alberto Núñez Feijóo, obtuvo un triunfo histórico para el PP, al conseguir ampliar su actual mayoría absoluta de 38 a 41 diputados, con el 41% de los sufragios, escrutado el 99% de los votos.

Rajoy puede respirar aliviado, mientras Núñez Feijóo se podrá colgar una medalla, incluso de cara a la futura sucesión en el PP, al haber conseguido algo que no parecía tan sencillo en un escenario económico tan adverso.

El gobierno gallego, pionero en la implementación del duro ajuste fondomonetarista para pagar la deuda con la banca europea, obtuvo no sólo una mayoría absoluta, sino que consiguió más escaños que en 2009.

Analistas aseguran que los gallegos votaron en clave regional e incluso personalista y que el triunfo es obra de Núñez Feijóo y quizás también del aparato partidista y el clientelismo del PP en Galicia. Pero aseguran que no se trata de una revalidación de las políticas de austeridad de Rajoy.

En todo caso, el jefe del Ejecutivo español no desaprovechará la oportunidad de anotarse este triunfo y traducirlo en un aval a sus políticas en un momento de extrema debilidad y de escalada del conflicto social.

Rajoy aún tiene pendiente anunciar el pedido de un rescate soberano a la Unión Europea (UE) para aliviar la presión sobre la deuda del país, que los inversores dan por hecho y que vendría acompañado por más esfuerzos en términos de recortes de gasto.

En este contexto, el presidente afrontará el próximo 14 de noviembre su segunda huelga general en menos de un año.

Con estos resultados los socialistas deberán hacer una profunda reflexión, ya que las urnas indican que están dejando de ser la fuerza hegemónica de la izquierda y perdiendo fuerza ante opciones regionales.

Los socialistas del poco carismático Pachi Vázquez obtuvieron su peor resultado al caer de 25 a 18 diputados, con el 20,6% de los votos.

Prueba del avance de la "otra izquierda" es la irrupción de la Alternativa Galega de Esquerda (AGE) de Xosé Manuel Beiras, que parece obtener un gran rédito de su alianza con Izquierda Unida (IU), al conseguir 9 escaños y el 13% de los votos. Beiras, histórico y polémico líder nacionalista gallego de 76 años, pidió el voto de los indignados, de los castigados por la crisis, de los que buscaban una alternativa a la gestión actual de situación económica.

De esta forma desplazó al Bloque Nacionalista Galego (BNG) a un cuarto lugar, con 7 diputados y el 10% de los votos. Los socialistas y su máximo líder, Alfredo Pérez Rucalcaba, reciben un claro mensaje de los electores, que no parecen identificarse con sus candidatos y la estrategia de blanda oposición en la "tormenta" financiera que vive España.

Así lo ponen también de manifiesto los resultados en el norteño País Vasco, donde el vencedor fue el derechista Partido Nacionalista Vasco (PNV) de Iñigo Urkullu, que ganó con el 34,63% un total de 27 diputados, escrutados más del 90% de los sufragios.

La gran novedad es que en los primeros comicios sin ETA, la coalición independentista EH-Bildu, que encabeza Laura Mintegi, consiguió los mejores resultados de la historia para la llamada "izquierda abertzale" (patriótica vasca), que estuvo proscrita en 2009, al lograr 21 diputados con el 25% de los votos.

En cambio, los socialistas del actual "lehendakari", Patxi López, quien se presentó como el defensor del estado de bienestar ante los recortes del PP que llegan desde Madrid, perdieron 9 representantes y pasaron de 25 a 16 escaños, con el 19% de los votos.

LAS MAS LEIDAS