El certamen celebró este año su cuarta edición y contó con representantes de Tucumán, La Plata, Santa Fe y Entre Ríos, entre otras delegaciones. En ese escenario, los jugadores de Vistalba demostraron que la pasión por el hockey no tiene edad y consiguieron un nuevo título para el deporte mendocino.
“Muchísima. Más allá de los resultados, nos llevamos la sensación de haber vivido algo que no tiene edad. Ver a compañeros de cuarenta y pico, cincuenta años, corriendo cada bocha como si fuera la última, abrazándose después de un gol y acompañándose cuando las piernas ya no daban… eso no tiene precio”, expresó.
En esa misma línea, resaltó el crecimiento del grupo y la amistad que se fortaleció durante el viaje. “También nos dimos cuenta de lo mucho que crecimos como grupo. Viajamos y volvimos como amigos”, agregó.
Sin embargo, la alegría también estuvo marcada por el logro deportivo. “Ni hablar de haber retenido el título de campeones nacionales por tercera vez y, en esta oportunidad, por segunda consecutiva”, señaló Degorgue.
Un torneo exigente y dos definiciones por penales
El camino hacia el título tuvo partidos intensos y momentos de máxima tensión. Según contó Degorgue, uno de los encuentros más difíciles fue el que disputaron frente a Reumayén, otro representante mendocino.
“Sin dudas, fue el partido contra Reumayén. Nos conocemos mucho y eso lo hizo todavía más intenso. Llegamos con el cansancio de los partidos anteriores encima y todo se definió por penales”, recordó.
El jugador describió la tensión que se vivió durante la definición y destacó la actuación del arquero, clave para conseguir el pase a la siguiente instancia.
“Esos minutos son eternos: el corazón a mil, los compañeros abrazados en la mitad de la cancha, nadie se animaba ni a mirar. Ahí apareció nuestro arquero, que se lució y nos dio el pase. Fue un partido de pura garra”, relató.
La final frente a San Martín de Tucumán tampoco dio respiro. El desgaste físico acumulado y las condiciones climáticas sumaron dificultad a un partido que nuevamente se resolvió desde el punto penal.
“La final fue igual de dura. Ya teníamos muchos partidos acumulados en las piernas y el clima jugó un partido aparte. Otra vez fuimos a penales y otra vez el arquero estuvo enorme”, contaron desde el equipo.
Y agregaron: “Gritar campeones después de semejante esfuerzo es algo que no vamos a olvidar nunca, sobre todo por la calidad de personas que integran este equipo”.
Papi Hockey: una disciplina que crece entre padres y amigos
Más allá de la competencia, el Papi Hockey representa una oportunidad para que los adultos vuelvan a disfrutar del deporte desde adentro. Muchos de sus integrantes son padres de chicos que practican hockey y que, en algún momento, decidieron dejar de mirar desde afuera para volver a agarrar el palo.
“Es un torneo pensado para jugadores adultos, muchos de nosotros padres de chicos que juegan hockey, que en algún momento decidimos dejar de mirar desde afuera y agarrar el palo”, explicó Degorgue.
Si bien la competencia ocupa un lugar importante, el encuentro con otros equipos y la posibilidad de compartir experiencias son parte fundamental de la propuesta.
“Hay competencia, claro, y nadie quiere perder ni un amistoso, pero el corazón del torneo es el encuentro: compartir con gente de otras provincias que vive el hockey igual que nosotros”, sostuvo.
Los jugadores de Vistalba celebran el bicampeonato consecutivo de Papi Hockey y destacan la amistad, el esfuerzo y el compañerismo.
Gentileza
El desafío de seguir impulsando el Papi Hockey en Mendoza
Consultado sobre la actualidad de la disciplina en la provincia, Degorgue consideró que el Papi Hockey sobre césped está creciendo, aunque todavía necesita mayor desarrollo y acompañamiento.
“Está creciendo, pero todavía nos falta: más torneos locales, más horarios de cancha y más difusión. Pero el entusiasmo está, y participar de un nacional como este demuestra que Mendoza tiene un lugar en este movimiento”, afirmó.
En ese sentido, expresó su deseo de que la experiencia de Vistalba sirva para sumar nuevos jugadores y equipos. “Ojalá que esta nota sirva para que algún papá que está leyendo se anime a probar”.
Además, compartió una consigna que los motivó durante el campeonato: “Me quedo con algo que dijeron en el torneo y que comparto totalmente: que todos se animen a tener un equipo de Papis Hockey. Nosotros ya estamos pensando en el próximo nacional”.
El agradecimiento a las familias y el orgullo por el equipo
La consagración también fue una oportunidad para reconocer el acompañamiento de las familias, fundamentales para sostener los entrenamientos, los viajes y el esfuerzo que demanda la actividad.
“Quiero agradecer a nuestras familias, que nos bancan en los entrenamientos de noche, en los viajes y en los dolores del día después”, expresó Degorgue.
Los integrantes del conjunto mendocino también destacaron la organización del campeonato, el nivel parejo de los participantes y el clima de respeto y camaradería que se vivió durante la competencia.
“Del equipo, solo puedo decir que estoy orgulloso. No somos los más rápidos ni los más jóvenes, pero somos un grupo que se quiere, que se cuida y que juega para el compañero. Ese es nuestro mayor triunfo”, resumieron.
Con una nueva copa en sus manos, los jugadores de Vistalba celebran mucho más que un campeonato: la posibilidad de seguir compartiendo una pasión, fortalecer amistades y demostrar que el deporte sigue siendo un punto de encuentro a cualquier edad.
Quiénes integran el plantel campeón de Vistalba
El equipo de Papi Hockey del Club Vistalba está integrado por Fabián Gutiérrez (capitán), Cristian Sibilla, Leonardo Millán, Rodrigo Nievas, Marcelo Monfort, Javier Rivera, Javier Azucena, Juan González, Mauricio Echeverría, Ariel Garay, Víctor Barriga, Gustavo Degorgue, Ema Martínez, Antonio Reinoso, Javier Valverde, Pablo Charamonte, Jorge Moll, Gastón Moll, Marcelo Iankelevich y Adolfo Masiello.
Los goleadores del equipo fueron Fabián Gutiérrez, Antonio Reinoso, Javier Valverde y Jorge Moll.
La celebración del tricampeonato nacional renueva las expectativas del conjunto mendocino, que ya mira hacia el próximo desafío con el mismo espíritu que lo llevó a la cima: competir, disfrutar y jugar en equipo.