El gol de Lautaro Martínez sobre el tramo final de la semifinal del Mundial 2026 enterró las ilusiones de Inglaterra, y provocó un delirio Albiceleste pocas veces visto. La victoria de la Selección Argentina se recordará por décadas en nuestro país, que rememora el tanto del Toro de forma constante. Para Tomas Tuchel, entrenador del elenco europeo, es una pesadilla.
El técnico alemán así lo indicó, al hablar a corazón abierto para el documental "Reflexiones: el camino de Inglaterra en el Mundial", realizado por la FA y que recoge variados testimonios de la campaña inglesa en la Copa del Mundo. Allí, el DT no dudó en mencionar que siente un profundo dolor por perder ese histórico encuentro. "Es mi cicatriz. Es la cicatriz de los jugadores. Tengo que vivir con ella. Nadie está más dolido que yo. Nadie lo quería más", indicó al respecto.
Tomas Tuchel sigue buscando explicaciones a la derrota contra la Selección Argentina:
Postales de una victoria inolvidable de la Selección Argentina sobre Inglaterra
EFE
Tuchel todavía trata de encontrar explicaciones, aunque le cuesta encontrarlas. "Ahora podría torturarme indefinidamente y pensar: ‘Si hubiera hecho cambios diferentes, entonces habríamos ganado el partido’. Pero simplemente no lo sabes. Confiamos en nuestra hermandad, nuestra mentalidad y nuestra calidad individual. Argentina también tiene todo eso: hermandad, mentalidad. Para ellos significa muchísimo, especialmente contra Inglaterra", marcó.
En cuanto a los detalles tácticos que recuerda de ese choque, el entrenador mencionó que no encontró herramientas para contrarrestar los cambios de Lionel Scaloni sobre el cierre, que provocaron que la Albiceleste diera vuelta el marcador. "El nivel de locura que Argentina puso, cambio tras cambio tras cambio, un cambio ofensivo después del otro. Nunca habrían hecho esos cambios si no estuvieran 1-0 abajo. Era un 3-1-6. ¿Quién juega con un 3-1-6?", confesó.
Por último, decidió defenderse de las críticas en relación a la determinación de introducir variantes defensivas para intentar sostener el 1 a 0 a su favor. "Podríamos haberlo hecho y quizá haber perdido 2-1, y la gente habría dicho: ‘¿Está loco? Lo hizo contra Noruega, terminó el partido con cinco. ¿Por qué no terminó el partido con cinco?’. Esa fue simplemente mi solución al problema. Intenté ayudar. Uno no intenta imponer algo por su ego", cerró.