El regreso de Enzo Pérez al Feliciano Gambarte tuvo un condimento especial. El histórico mediocampista mendocino, que supo vestir la camiseta de Godoy Cruz y fue protagonista de uno de los primeros grandes pasos del club en Primera División, esta vez volvió al estadio como rival, defendiendo los colores de Deportivo Maipú.
Y el recibimiento estuvo lejos de ser el esperado para una figura de su trayectoria. El actual referente del fútbol mendocino fue recibido con silbidos, abucheos e insultos por parte de los hinchas tombinos, que hicieron sentir su disconformidad cada vez que el número 8 del Cruzado entró en contacto con la pelota.
Pérez se incorporó a Deportivo Maipú hace cuatro fechas y decidió cumplir una vieja asignatura pendiente: regresar al fútbol mendocino para transitar la última etapa de su carrera en su provincia y con los colores que lo vieron crecer.
Sin embargo, esta vez le tocó estar del otro lado. Cada intervención del mediocampista del Botellero estuvo acompañada por una silbatina desde las tribunas del Gambarte.
En algunas ocasiones, el propio Pérez respondió a los silbidos con una sonrisa y gestos de tranquilidad, sin entrar en el juego de la provocación.
Más allá de la particular situación que vivió uno de los futbolistas mendocinos más destacados de las últimas décadas, la hinchada de Godoy Cruz mantuvo el foco en su equipo y se dedicó a alentar al Tomba durante todo el encuentro.
El Gambarte fue una fiesta azul y blanca, aunque para Enzo Pérez el regreso a la Bodega tuvo una bienvenida muy diferente a la que alguna vez recibió con la camiseta de Godoy Cruz.