Hay victorias que valen una medalla y otras que, además, permiten cerrar una vieja herida. Pascual Di Tella vivió este domingo una de esas jornadas que difícilmente olvidará. El esgrimista argentino derrotó 15-12 al venezolano Eliecer Romero, se consagró campeón en sable individual y le entregó a la delegación nacional el primer oro de los Juegos Odesur
Pero la consagración tuvo un condimento especial. Di Tella llegó a la definición con una molestia en una de sus piernas, debió soportar el dolor durante el combate y, además, tuvo enfrente a un rival con el que comparte una historia de muchos años.
Romero no era un adversario más.
Era el mismo tirador que lo había vencido en la final del Odesur de 2018.
Ocho años después, el argentino tuvo su revancha.
Di Tella ganó una final marcada por el dolor y la tensión
La definición fue intensa desde el primer toque. Di Tella debió sobreponerse a la exigencia física, a la presión de una final y a una molestia en la pierna que volvió todavía más complicada la búsqueda del título.
“Siento mucha felicidad”, expresó el argentino después de la consagración.
Sin embargo, todavía había una historia pendiente por contar.
“En 2018 competí en la final del Odesur contra el mismo tirador y me había ganado. Me quedé con la espina”, recordó.
El destino volvió a cruzarlos en una final. Esta vez, la historia fue diferente.
Di Tella resistió, encontró las respuestas necesarias y llegó al último toque para imponerse 15-12 y quedarse con la medalla dorada.
“Me sigue doliendo la pierna. Fue un match complicado”, reconoció el campeón.
Pero el dolor quedó en segundo plano cuando apareció el recuerdo de todo lo que había en juego.
Una revancha que esperó ocho años
La rivalidad entre ambos comenzó cuando todavía competían en las categorías juveniles.
“Hemos tirado desde Sub-17 con Eliecer Romero, somos del mismo año. Estamos hace muchos años compitiendo juntos”, explicó Di Tella.
Por eso, la final tuvo un significado que excedió largamente al resultado deportivo. Cada toque cargó con años de competencia, enfrentamientos, derrotas y aprendizajes.
En 2018, Romero había sido quien levantó los brazos.
En 2026, el festejo fue argentino.
Di Tella convirtió aquella vieja derrota en una motivación y terminó sacándose de encima una espina que llevaba ocho años clavada.
El oro que confirma el regreso de Di Tella
La consagración también representa un impulso enorme para el esgrimista argentino, que tuvo su primera gran experiencia olímpica en París 2024 y posteriormente atravesó un período con menor participación en competencias internacionales.
Volver a competir al máximo nivel y reencontrarse con una medalla dorada significó mucho más que subir a lo más alto del podio.
“Después de los Juegos Olímpicos no estuve compitiendo en todas las pruebas internacionales. Poder volver y estar al nivel es una tranquilidad enorme de que se puede”, sostuvo.
Y esa tranquilidad llegó acompañada del premio más importante.
Oro para Di Tella, bronce para Juan Bacha y plata para Eliecer Romero. Bacha cayó justamente ante su compatriota en semifinales, pero consiguió igualmente subir al podio y completar una actuación brillante para el sable argentino.
Argentina tuvo así una jornada soñada: oro y bronce en sable individual.
Argentina ya suma cinco medallas en los Juegos Suramericanos
El oro conseguido por Di Tella no fue la única alegría para la delegación nacional durante la primera jornada de competencia.
Hasta el momento, Argentina consiguió cinco medallas en los Juegos Suramericanos 2026.
Romina Imwinkelried, en aguas abiertas; Lucas Alba, en los 800 metros libres de natación; y el equipo masculino de gimnasia artística consiguieron medallas de bronce en sus respectivas competencias.
Además, Macarena Ceballos conquistó la segunda medalla de oro argentina en los 100 metros pecho, con un tiempo de 1:06.80, registro que significó también su récord personal.
La jornada se completó con la medalla de plata de Martina Barbeito, quien finalizó segunda en su competencia.
Pero entre todas esas celebraciones hubo una que tuvo un sabor diferente.
Pascual Di Tella no solo ganó el primer oro argentino de los Juegos Suramericanos 2026. También derrotó al mismo rival que ocho años atrás le había arrebatado una consagración.
Esta vez, el último toque fue suyo.
Y con esa estocada final, Di Tella transformó una vieja derrota en oro, revancha y una de las primeras grandes historias argentinas de estos Juegos.