La eliminación de River Plate en los octavos de final de la Copa Sudamericana ante Independiente Santa Fe desató un sismo interno. Minutos después de la derrota por penales, los marginados Matías Galarza Fonda y Kendry Páez rompieron el silencio con picantes posteos en redes.
Ambos futbolistas permanecen actualmente marginados del plantel profesional de River. Se entrenan diariamente en el predio de Cantilo junto al grupo de profesionales que no son considerados por el saliente cuerpo técnico.
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El rencor de los relegados y la crisis en River
La hostilidad de los futbolistas marginados responde a la drástica decisión institucional de excluirlos antes de la pretemporada. Al quedar recluidos en el predio de juveniles sin competir, se consolidó una fractura interna insalvable.
La eliminación por penales actuó como el detonante perfecto para que cobraran venganza de forma pública. El resentimiento acumulado por su actual situación contractual quedó expuesto ante millones de usuarios en redes.
Galarza fue apartado tras regresar de su préstamo en el Atlanta United. A pesar de revalorizarse notablemente con la Selección de Paraguay en la Copa del Mundo, su realidad en el club argentino no sufrió variaciones.
El mediocampista paraguayo aprovechó la caída copera para compartir una foto pateando un penal ante el arquero Manuel Neuer. La imagen, acompañada por el hashtag #TBT, evidenció un fuerte contraste con la ineficacia de River en la tanda.
Galarza, que solo sumó 14 partidos en River, se encuentra en Paraguay esperando que se destrabe su pase a Olimpia. El club paraguayo busca negociar un préstamo por 18 meses con obligación de compra.
Por su parte, el ecuatoriano Kendry Páez también exhibió su total indiferencia ante el fracaso del equipo de Núñez. El juvenil, perteneciente al Chelsea, subió un emoji muy sugerente pocos minutos después de la eliminación.
Páez acumuló apenas 14 presentaciones con la banda roja antes de ser separado definitivamente de las prácticas grupales. Su salida anticipada estuvo directamente vinculada a reiterados problemas de conducta fuera de los campos de juego.
El descontento expuesto por los futbolistas apartados ratifica que el clima en la institución es de absoluta tensión. La inminente desvinculación de Eduardo Coudet agrava una crisis que divide de lleno al vestuario millonario.