El joven arquero de River Plate Santiago Beltrán cerró una noche inolvidable por lo positivo y lo negativo. En una verdadera montaña rusa de emociones en el Estadio Monumental, mezcló sus enormes intervenciones para tapar tres disparos en la serie, para luego errar el último del Millonario que decantó en la eliminación en la Copa Sudamericana.
La primera intervención fuerte del portero local ocurrió cuando la historia estaba 2 a 2, y le tapó la ejecución a Emmanuel Olivera. Hasta ahí, todo era alegría por una jornada que parecía encaminarse a una victoria. Ya en el mano a mano, Lucas Martínez Quarta la tiró por encima del travesaño, y el guardapalos se lució al contener el remate de Jhojan Torres y estirar la vida de los de Coudet.
River Plate y una dolorosa serie de penales:
En el octavo penal, Facundo González erró y el nerviosismo retornó al Monumental. Independiente Santa Fe estaba match point y sólo Santiago Beltrán podía vestirse de héroe. Jeison Angulo ejecutó, y el portero volvió a tapar para desatar el delirio de la gente. Pero la cosa no quedó ahí, porque el destino tenía preparado otro capítulo.
Ya en la onceava ronda de penales, le llegó el turno de patear a los arqueros. Santiago Beltrán tomó la pelota entre sus manos, la acomodó en medio de una enorme ovación de los hinchas de River, y se dispuso a cambiarlo por gol. Sin embargo, la tiró muy por encima del travesaño. Luego no pudo quedarse con el del portero rival Asprilla, que determinó la eliminación Millonaria y el pase de Independiente Santa Fe.
Beltrán rompió en llanto, cayó al suelo desconsolado y rápidamente recibió el abrazo de todos sus compañeros. En medio del mar de silbidos y reprobación de la gente para con el plantel, el arquero fue el único aplaudido al retirarse.