Cuando la incertidumbre comenzaba a instalarse en Independiente Rivadavia, apareció el paraguayo José Florentín para cambiar el rumbo de la noche. En un momento en el que la Lepra necesitaba recuperar la victoria y dar un paso importante hacia la clasificación a los playoffs, el mediocampista asumió el protagonismo y respondió con un doblete decisivo. No fue el histórico goleador del Azul, sino otro Florentín, que se convirtió en el héroe de una noche de necesidades en el Gargantini.
El comienzo no había sido el esperado. Banfield golpeó rápidamente con un cabezazo de Santiago Daniele y silenció por un instante al estadio Bautista Gargantini, que había recibido al equipo de Alfredo Berti con un espectáculo imponente. El Taladro aprovechó algunas ventajas defensivas del conjunto mendocino y se puso en ventaja cuando todavía se estaban acomodando las piezas.
Sin embargo, la respuesta de la Lepra no tardó en llegar. Apenas dos minutos después, tras un centro al área, Florentín se elevó entre los centrales y conectó de cabeza para establecer el 1-1. El grito del paraguayo desató la locura en las tribunas, devolvió la tranquilidad a los hinchas y le permitió al equipo volver a meterse rápidamente en partido.
Con un doblete del paraguayo, Independiente Rivadavia recuperó la confianza.
Ramiro Gómez
El empate cambió el desarrollo del encuentro. Independiente Rivadavia recuperó el orden en la mitad de la cancha, comenzó a manejar mejor la pelota y encontró espacios para lastimar a un Banfield que no conseguía afirmarse. El equipo de Berti mostraba mejores argumentos futbolísticos que el dirigido por Pedro Troglio y empezaba a inclinar la cancha a su favor.
Y cuando todavía se celebraba la igualdad, llegó el segundo golpe. A los 15 minutos, después de algunas imprecisiones en la última línea visitante, la pelota le quedó nuevamente a Florentín, que no perdonó y marcó el 2-1. En apenas unos minutos, el paraguayo había dado vuelta la historia y se transformaba en la figura de una noche que podía resultar determinante para las aspiraciones del conjunto mendocino.
En un partido atravesado por la necesidad de volver a ganar y acomodarse en la pelea por un lugar en los playoffs, Florentín apareció en el momento justo. Dos goles, una respuesta inmediata ante la adversidad y una actuación decisiva para devolverle la sonrisa a la Lepra.