El empate ante Lanús quedó atrás. Gimnasia y Esgrima rescató un punto en su visita al Granate y ahora tiene la cabeza puesta en el desafío que puede marcar el cierre de su temporada. El viernes, en el Legrotaglie, el Lobo recibirá a Independiente Rivadavia en el clásico mendocino, por la última fecha de la fase regular del Clausura 2026.
No será un partido más. Será el clásico mendocino por excelencia, con dos equipos que llegan con objetivos importantes y mucho en juego. Para el conjunto dirigido por Darío Franco, la posibilidad de conseguir una victoria significaría asegurar la clasificación a los octavos de final y cerrar un año que ya tiene un balance positivo por la permanencia conseguida con anticipación.
Un clásico con mucho en juego
El propio entrenador se encargó de ponerle dimensión al encuentro. Después de la igualdad en Lanús, Franco no esquivó la importancia del compromiso y dejó una frase que resume el sentimiento que atraviesa al plantel: "Nos jugamos mucho. Es el partido del año, un encuentro que queremos ganar para darle una alegría a nuestros hinchas que se la merecen".
El DT de Gimnasia y Esgrima, Darío Franco, fue sincero sobre el duelo que se viene: "Es el partido del año".
Ramiro Gómez
El DT sabe que la oportunidad es inmejorable. Gimnasia tendrá la posibilidad de definir su futuro ante su gente, en su estadio y frente al rival de toda la vida. "Si ganamos eso nos permitirá asegurar un lugar en los playoffs, por eso vamos a salir a ganar el partido más importante del año para clasificarnos. Sería el broche de oro para cerrar un grandísimo año y estos jugadores se lo merecen", agregó.
El primer objetivo mensana era mantener al equipo en Primera División y se consiguió varias fechas antes del cierre. Ahora, la ambición pasa por prolongar la ilusión en los playoffs. "Estoy feliz de dirigir a este equipo y muy agradecido a los jugadores", expresó el DT.
Un empate para confiar
La igualdad 1 a 1 frente a Lanús dejó sensaciones encontradas. Gimnasia tuvo dificultades durante la primera mitad, sufrió sobre el cierre y se fue al descanso en desventaja por el gol de Gonzalo Lobos, que aprovechó una desatención defensiva después de un tiro de esquina. Durante esos primeros 45 minutos, al equipo mendocino le costó generar peligro y encontrar profundidad para lastimar al Granate.
Sin embargo, en el complemento mostró otra actitud, adelantó sus líneas y encontró mayor movilidad con los ingresos desde el banco. La presión y una mejor disposición ofensiva le permitieron discutir el protagonismo del encuentro hasta encontrar la igualdad a través de una acción que terminó con Loaiza convirtiendo en contra.
El Mensana encontró la igualdad ante Lanús en el complemento, tras un gol en contra del Loaiza.
Gentileza
Franco valoró esa reacción: "No era justo perder el partido. Habíamos hecho un buen primer tiempo, parejo y sin situaciones claras. En el entretiempo tuvimos una charla con los jugadores y en el segundo tiempo tuvieron una gran reacción".
El escenario de la definición
El viernes 6, desde las 18, el Víctor Legrotaglie será el escenario de un nuevo capítulo de la rivalidad entre Gimnasia e Independiente Rivadavia. Será el reencuentro de ambos en Primera División y una oportunidad especial para el Lobo, que buscará tomarse revancha de la goleada 5 a 1 sufrida en el Gargantini durante el Apertura.
La historia reciente le agrega un condimento especial al encuentro. Aquella derrota todavía está presente en la memoria de los hinchas y el clásico aparece como una oportunidad para cambiar la imagen, aunque el objetivo principal estará puesto en conseguir la clasificación.
Ante su gente, el Lobo buscará la clasificación a los playoffs en el clásico mendocino, ante Independiente Rivadavia.
RAMIRO GOMEZ / LOS ANDES
La tabla, los playoffs, el orgullo y la historia estarán en juego. El Lobo sabe que depende de sí mismo para alcanzar su objetivo y Franco ya dejó en claro cuál es el camino: salir a ganar. El DT lo definió como el partido más importante del año y sus futbolistas tendrán la oportunidad de respaldar esa convicción dentro de la cancha.
En el Legrotaglie habrá mucho más que tres puntos. Estará en juego buena parte del cierre de una temporada en la que el Lobo consiguió afirmarse en Primera y ahora quiere dar otro paso. Del otro lado estará Independiente Rivadavia, el rival de toda la vida. Y Gimnasia quiere que la fiesta sea en casa.
Una campaña irregular
Desde aquel destacado empate 2-2 frente a Boca Juniors, en el Legrotaglie, Gimnasia atraviesa un cierre irregular en el Torneo Clausura. En los siete compromisos posteriores, el Lobo apenas consiguió una victoria, ante Newell's. Además, empató frente a Deportivo Riestra y Lanús, mientras que sufrió cuatro derrotas ante Defensa y Justicia, Estudiantes LP, Vélez Sarsfield y Platense. Un presente que enciende algunas señales de alerta de cara al clásico frente a Independiente Rivadavia, donde buscará recuperar su mejor versión y asegurar la clasificación a los playoffs.