7 de noviembre de 2026 - 17:20

Independiente Rivadavia rescató un empate agónico y dejó a Gimnasia con gusto a poco

Gimnasia estaba a punto de festejar en el Parque, pero la Lepra llegó al empate en el minuto final y rescató un punto en una tarde cargada de emociones.

El clásico mendocino volvió a demostrar que tiene una historia que nunca se termina de escribir. Gimnasia y Esgrima e Independiente Rivadavia protagonizaron un encuentro caliente, con todos los condimentos de una rivalidad centenaria, pero el desenlace dejó un sabor muy diferente en cada vereda. El Lobo acariciaba una victoria que podía significar un paso enorme en su primera temporada en Primera División, pero la Lepra encontró el empate en tiempo adicional y le arruinó la fiesta en el estadio Víctor Legrotaglie,

Por la última fecha del Torneo Clausura de la Liga Profesional, los dos representantes mendocinos llegaron con la ilusión de meterse en los octavos de final. La importancia del resultado se hizo sentir desde la previa, con un clima especial y la tensión propia de un partido que trasciende los tres puntos.

Gimnasia y Esgrima - Independiente Rivadavia.

Gimnasia y Esgrima - Independiente Rivadavia.

Ambos entrenadores debieron realizar modificaciones por las bajas que arrastraban sus equipos en el tramo final del campeonato. Gimnasia no contó con su histórico capitán, Diego Mondino, mientras que Independiente Rivadavia tuvo la ausencia de Studer.

Como suele suceder en esta clase de encuentros, no fue un partido más. La historia, la pasión y los antecedentes alimentaron un clima intenso que rápidamente se trasladó al campo de juego.

Una expulsión que cambió el desarrollo

La primera situación clara fue para el local. A los 9 minutos, Paredes probó con un remate que pasó muy cerca del arco defendido por Nicolás Bolcato. Gimnasia comenzó a construir su juego a partir de Antonini, Sabatini y Lencioni, con mayor presencia ofensiva por el sector derecho.

La Lepra, por su parte, apostó a la movilidad de Bottari, Ríos y Florentín para lastimar de contraataque y aprovechar los espacios que dejaba un Lobo decidido a tomar la iniciativa.

Luis Díaz y un gol importantísimo para Independiente Rivadavia.

Luis Díaz y un gol importantísimo para Independiente Rivadavia.

Pero a los 17 minutos llegó una acción que modificó el desarrollo del clásico. Tras un tiro de esquina, José Florentín cometió una infracción y recibió la tarjeta roja directa. Independiente Rivadavia quedó con diez futbolistas y Gimnasia encontró un escenario favorable para adelantarse todavía más en el campo.

El Blanquinegro tomó el protagonismo, presionó en distintos sectores y buscó los caminos para romper el cero. Sin embargo, pese a la superioridad numérica, le costó encontrar profundidad y el partido entró en una etapa de pocas situaciones claras.

La imagen capturada por Diario Los Andes despeja todas las dudas: gol lícito de Gimnasia y Esgrima.

La imagen capturada por Diario Los Andes despeja todas las dudas: gol lícito de Gimnasia y Esgrima.

Guiffrey abrió el camino y el Lobo se ilusionó

Cuando el primer tiempo se encaminaba hacia el descanso, apareció una acción individual de Sabatini que terminó en un tiro de esquina. De esa pelota parada nació el primer grito de la tarde.

Tras el centro, Germán Guiffrey ganó en el área y conectó un cabezazo de sobrepique. La pelota picó delante de Bolcato, que intentó contenerla, pero no logró evitar que cruzara la línea de gol. El 1 a 0 desató el festejo de todo el Parque y le permitió a Gimnasia irse al vestuario con una ventaja que parecía encaminarlo hacia una victoria fundamental.

El complemento comenzó con un Lobo decidido a liquidar la historia. Los cambios le dieron mayor dinámica al equipo, que encontró espacios y estuvo cerca de ampliar la diferencia. Sabatini tuvo una oportunidad y Módica también exigió a Bolcato, que respondió para mantener con vida a la Lepra.

Gimnasia y Esgrima - Independiente Rivadavia

Gimnasia y Esgrima - Independiente Rivadavia

Con el correr de los minutos, Gimnasia no consiguió transformar su dominio en otro gol y esa falta de contundencia terminó dándole esperanzas a la visita. Independiente Rivadavia comenzó a encontrar algunos espacios, realizó modificaciones y ganó aire para intentar llegar al empate.

El partido volvió a equilibrarse después de la expulsión de Cingolani, quien había ingresado durante el complemento. Con diez jugadores por lado, el clásico recuperó intensidad y los minutos finales se transformaron en un verdadero todo o nada.

Los hinchas de Gimnasia y Esgrima le pusieron color a la tarde mendocina.

Los hinchas de Gimnasia y Esgrima le pusieron color a la tarde mendocina.

El golpe llegó a los 94 minutos

Gimnasia intentó defender la ventaja y, cuando tuvo la oportunidad, buscó liquidarlo de contraataque. Independiente Rivadavia, en cambio, fue con todo lo que tenía en busca de un empate que parecía cada vez más lejano.

Pero el fútbol volvió a demostrar que los partidos no terminan hasta el último silbatazo. Cuando el pueblo mensana comenzaba a saborear una victoria inolvidable, la Lepra encontró el gol a los 94 minutos y silenció el Víctor Legrotaglie.

El 1 a 1 cayó como un baldazo de agua fría para Gimnasia. El equipo había hecho el esfuerzo para quedarse con el clásico, tuvo la ventaja durante buena parte del encuentro y terminó dejando escapar dos puntos en el último suspiro.

El Parque pasó de la ilusión al desconcierto en cuestión de segundos. La Lepra rescató un empate agónico y el Lobo se quedó con la bronca de una victoria que se le escapó cuando parecía tenerla en el bolsillo.

Una vez más, el clásico mendocino entregó una historia cargada de pasión, tensión y emociones hasta el final. Esta vez, el último festejo fue azul.

Minuto a minuto y estadísticas de Gimnasia y Esgrima - Independiente Rivadavia:

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