El gran duelo del fin de semana del fútbol mendocino tuvo como escenario al estadio Feliciano Gambarte. Por la fecha 25 de la Primera Nacional, Godoy Cruz y Deportivo Maipú protagonizaron un nuevo cruce entre dos equipos mendocinos del ascenso, en un partido cargado de expectativas y con mucho en juego.
El Tomba llegaba invicto en su localía desde la llegada de su entrenador, Pablo De Muner, mientras que el Cruzado afrontaba el encuentro respaldado también por el regreso de una figura emblemática: Enzo Pérez, quien volvió al club después de más de dos décadas.
Fue un partido disputado, emotivo y bien jugado, en el que ninguno de los dos equipos especuló ni dio ventajas. La definición llegó en los últimos minutos, después de que el árbitro debiera detener el encuentro por algunos minutos debido al humo provocado por las bengalas arrojadas por los hinchas tombinos.
El Cruzado se impuso a Maipú con un gol sobre la hora. El arquero botellero fue una de las figuras del partido.
Prensa Maipú
En la reanudación, Deportivo Maipú aprovechó una variante y una jugada que comenzó nuevamente por el sector derecho para encontrar el gol de Gobbeto, quien marcó el 2-1 en tiempo adicional.
La fiesta fue toda del Cruzado, mientras que el estadio tombino quedó en silencio ante el desenlace.
Galardi, protagonista del triunfo
Una de las figuras de Deportivo Maipú fue su arquero, Nahuel Galardi, quien además tuvo participación directa en las acciones ofensivas que terminaron en los goles, con precisos pelotazos desde el fondo.
Tras el encuentro, el guardavallas no ocultó su alegría por una victoria que consideró merecida y que llegó después de sostener la misma idea de juego durante todo el partido. "Creo que se terminó dando un partido ideal para nosotros, porque sabíamos que las oportunidades las íbamos a tener y las terminamos aprovechando en su momento. La verdad es que estamos muy contentos con este triunfo y de la manera que se terminó dando en el final”.
Sobre el desarrollo del primer tiempo, Galardi reconoció el dominio inicial de Godoy Cruz, aunque destacó la reacción de su equipo. “Al principio ellos dominaron muy bien, pero en un momento terminamos jugando bien en el primer, tuvimos algunas chances y estuvimos cerca del gol”.
La misma idea hasta el último minuto
La actitud de Maipú no cambió durante el complemento, incluso cuando el equipo tuvo que atravesar algunos sobresaltos. Para Galardi, la clave estuvo en mantener la convicción y no salirse de la estrategia: "Nosotros teníamos que seguir con el mismo objetivo con el que habíamos terminado el primer tiempo, con la misma idea de juego. Algo que llegó sobre el final, pero eso demuestra que Maipú es un equipo que nunca se da por vencido y jugamos hasta el final así”.
La intensidad fue una de las características principales de un partido parejo, en el que el Cruzado encontró el premio en el tiempo adicional. Para el arquero, la paciencia fue determinante. “Siento que ganamos por la paciencia y la tranquilidad. Cuando vos trabajás algo y estás tranquilo porque sabés que las cosas van a salir, a la larga o a la corta, terminan apareciendo”.
Y agregó: "Nos encontramos en desventaja en el primer tiempo con un gol de ellos, pero nosotros nunca abandonamos la forma ni la calidad de imponernos en el juego. Fuimos siempre para adelante”.
El tiro del final. Deportivo Maipú lo dio vuelta en el último minuto del partido y se quedó con el duelo tras imponerse 2 a 1 a Godoy Cruz en el Gambarte.
Walter Caballero
Una victoria que vale más que tres puntos
El triunfo ante Godoy Cruz significó mucho para Deportivo Maipú, no solamente por tratarse de un clásico, sino también por la importancia de seguir mejorando su posición en la tabla.
“Si bien es muy bueno ganar este partido, este clásico, como todos los compromisos que tenemos, es importante porque todo ha sido de visitante. Nos posicionamos mejor en la tabla y estamos muy contentos”.
El Cruzado volvió a celebrar fuera de casa y consiguió un triunfo de enorme valor ante un rival que llegaba fuerte como local.
El pelotazo de Galardi y la fórmula trabajada
Galardi también fue protagonista en una de las acciones que terminó en gol. Su pase largo desde el fondo encontró a Saccone y generó una situación que terminó siendo decisiva.
El arquero explicó que este tipo de jugadas forman parte del trabajo del equipo, aunque también requieren de la lectura de cada momento del partido. “Está trabajado, está imaginado. Hay veces que no sale, pero uno en la imaginación siempre se dice: "tengo dos o tres toros arriba que no paran de correr y que te disputan todo. Muchos de estos pases largos no salen, pero estos salieron”.
Consultado sobre si sentía que, con esa asistencia, tenía parte del mérito del gol, Galardi respondió con humildad y le cedió todo el protagonismo a sus compañeros. “No, es todo de ellos. Con que ellos metan goles, yo estoy bien. Para mí, con un gracias, un abrazo y un buen festejo estamos más que bien”.
Después del gran triunfo en la Bodega, el vestuario de Deportivo Maipú se transformó en una fiesta. El Cruzado había conseguido una victoria agónica, de esas que se disfrutan especialmente,ante un rival mendocino, como visitante y con un gol en el tiempo adicional.