Franco Colapinto palpitó el Gran Premio de Bakú de Fórmula 1 de este fin de semana, donde espera que el equipo Alpine pueda lograr grandes dividendos gracias a las características de la pista y a las de su monoplaza A526. Además, recordó los buenos resultados obtenidos en el pasado, que invitan a la ilusión.
El piloto argentino de la categoría reina del automovilismo afrontó este miércoles su habitual recorrida por los medios de comunicación, donde dejó varios títulos interesantes respecto a lo que se viene este fin de semana para su escudería. Envalentonado por los últimos resultados con Alpine, vaticinó una buena producción para el día sábado.
Franco Colapinto espera un fin de semana feliz en Bakú:
El A526 del piloto argentino, el monoplaza del equipo Alpine.
Gentileza.
El vaticinio positivo lo realizó al intentar trazar un paralelismo con las expectativas previas en la gran mayoría de la temporada 2025, especialmente en el callejero de Bakú. “Es bastante extraño pasar de un año en el que este fue el circuito más débil para nosotros como equipo a que sea uno de los más fuertes, o al menos uno en el que esperamos ser bastante fuertes, por las rectas”, marcó.
Sin embargo, el pasado también trae momentos bonitos, como sumar cuatro puntos a bordo de Williams en 2024. "Es un circuito que desde que lo conocí, desde la primera carrera que corrí acá, me trajo buenos resultados, buenos recuerdos. Me cayó bien desde el primer momento. Es una pista que se puede pasar, se pueden hacer diferentes estrategias. Abre muchas oportunidades. Es linda, divertida, contento de volver a Bakú".
Colapinto analizó al detalle el Gran Premio de Bakú:
Recuerdo que ilusiona. En 2024, Franco Colapinto terminó en el octavo lugar en el circuito de Bakú.
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A la hora de contar los aspectos negativos de la pista en la que correrá durante los próximo días, Colapinto decidió destacar el clima. “El año pasado vimos muchas banderas rojas debido al viento, cambiaba como loco con las ráfagas, porque por los edificios podías recibir una durante cinco segundos y, cinco segundos después, no tener ninguna ráfaga. Era muy inconsistente y lo hacía muy difícil para nosotros. Especialmente en un circuito urbano, lo hace mucho más complicado y mucho más impredecible”, aportó con claridad.
Pero no son todas malas para Bakú, debido a que reúne las características que emocionan al conductor argentino. "Es un muy buen circuito para manejar, es de los mejores. Muy emocionante. Mucha adrenalina en la sección media. Ojalá este año sea bueno", expresó al respecto de un trazado que exige concentración y consistencia en todo momento.
Parte de la expectativa por vivir un buen fin de semana parte por la buena tarea de Colapinto en los callejeros, donde se anima a arriesgar más que otros competidores. "Siempre supe tomar ese riesgo un pelín más que capaz otros pilotos y eso fue lo que me marcó la diferencia en circuitos callejeros”, lanzó. Sin embargo, advirtió que no hay espacio para equivocarse: "Son pistas muy difíciles, muy técnicas, especialmente hay que ir muy fino, muy al límite y un error se paga muy caro. El riesgo es tan grande que la adrenalina está mucho más alta también, por eso cuando sale una vuelta en este tipo de circuitos se disfruta tanto".