El emblemático Autódromo de Monza albergará este fin de semana una jornada atípica del Gran Premio de Italia de la Fórmula 1, donde el piloto argentino Franco Colapinto competirá en pista mientras el célebre personaje animado Rayo McQueen protagoniza un homenaje especial organizado por la categoría reina y Disney.
El Rayo McQueen dice presente en la Fórmula 1:
El Templo de la Velocidad vivirá un fin de semana a puro show. Más allá de la habitual trascendencia de un fin de semana de Fórmula 1, la categoría oficializó un acuerdo con la compañía Disney para conmemorar el vigésimo aniversario del lanzamiento de la película Cars, un filme animado de culto entre los fanáticos del automovilismo.
Dentro de esta acción promocional, el habitual auto de seguridad del campeonato dejará de lado su clásica estética en tonos negros y rojos. Para la ocasión, el vehículo vestirá una carrocería íntegramente roja acompañada por los logotipos oficiales del largometraje. Además, un modelo a escala real del coche de la película completará un giro de exhibición.
La iniciativa comercial incluye también el lanzamiento global de una línea exclusiva de indumentaria y accesorios que mezclan al ratón Mickey y los personajes de la película con el universo del Gran Circo, formato que ha ganado notable popularidad entre el público joven en las últimas temporadas.
En Monza, la Fórmula 1 recordará a Michael Schumacher:
La organización confirmó que los expilotos Rubens Barrichello y Sebastian Vettel se pondrán al volante del histórico Ferrari F2002 con el que Michael Schumacher dominó la categoría. Este giro de honor se enmarca en las celebraciones de la Scuderia Maranello, que lucirá decoraciones especiales al cumplirse 30 años de la llegada del heptacampeón alemán al equipo italiano.
El legado del piloto teutón sigue presente en el automovilismo, al cual transformó con una era de hegemonía absoluta donde parecía no tener rivales en la pista. La salud del múltiple campeón se deterioró a partir de un accidente fuera del deporte motor, lo que cambió su vida y lo obligó a recluirse en lo más íntimo de su hogar. Sin embargo, su recuerdo volverá a fluir con el rugido de su monoplaza.