La victoria del estadounidense Ben Shelton sobre Stefanos Tsitsipas por 6-2, 6-3 y 6-4 en los octavos de final del US Open marcó un punto de quiebre en el tenis mundial. Por primera vez en la era moderna y desde el nacimiento de los torneos de Grand Slam en 1877, las semifinales de un certamen de esta categoría no contarán con ningún tenista que ejecute el revés a una mano.


