La tranquilidad de La Bombonera se rompió por completo en el preciso momento en el cual ingresaron los futbolistas al campo de juego para hacer los movimientos pre-competitivos. En medio de la activación física, los hinchas de Boca Juniors se hicieron sentir con varios mensajes para su plantel y el rival.
Apenas pasó el mediodía, los fanáticos del cuadro local comenzaron a llenar las tribunas del estadio de Brandsen 805, ataviados con la camiseta azul y oro, indivisible en cada persona observada en las inmediaciones y la cancha. Sin embargo, la enorme expectativa por uno de los eventos más grandes del fútbol local había generado cierta quietud, casi como una expresión de tensión y nerviosismo.
El mensaje del hincha de Boca: "Esta tarde tenemos que ganar"
El mensaje del hincha de Boca: "Esta tarde tenemos que ganar".
TNT Sports
De repente, desde los cuatro costados de La Bombonera comenzó a caer un grito de guerra, una sola ola de ensordecedor aliento. Fue en el momento exacto en el que el plantel Xeneize, encabezados por el capitán Leandro Paredes, se dispuso a ingresar al verde césped para hacer la activación correspondiente. Allí se dio el primer pedido de los hinchas: "Esta tarde cueste lo que cueste tenemos que ganar", cantó el masivo público.
La chance de quedarse con la Tabla Anual, el Torneo Clausura y superar al rival de toda la vida en el Superclásico es un premio bastante grande como para dejarlo pasar, y los simpatizantes lo dejaron bien claro. Los jugadores devolvieron el gesto observando las tribunas, y Leandro Paredes elevó sus manos en el cielo para dar paso al segundo canto de la tarde: la ovación al gran capitán. Más tarde hizo algunos firuletes con la pelota, y la cancha volvió a explotar.
Pocos instantes más tarde, el tono de La Bombonera cambió por completo. Esta vez lo que provocó la reacción fue la aparición de River Plate, conducidos por Nicolás Otamendi. Primero hubo fuertes silbidos, luego el famoso cantito: "Vos sos de la B". Todo sirvió para demostrarle al Millonario que su visita no es grata.
Los partidos de fútbol comienzan cuando el árbitro da el pitazo inicial, es cierto. Pero el Superclásico arranca a jugarse mucho tiempo antes, cuando los hinchas van colmando la tribuna para hacer su parte. El color, la pasión y el amor por la camiseta, un espectáculo a la altura del trámite mismo.