Gimnasia y Esgrima fue anfitrión de un partido enorme ante Boca Juniors, por la fecha 8 del Torneo Clausura de la Liga Profesional. En una jornada muy fría en Mendoza, el calor lo puso la gente del Lobo del Parque con un recibimiento a la altura del encuentro.
El fuerte frío de la tarde sabatina no importó, debido a que fue contrarrestado por la gran muestra de pasión y color de los fanáticos Pitucos, que llenaron las tribunas del estadio Víctor Legrotaglie y alentaron al equipo a puro grito. El aguante se vio reflejado en el ingreso de los elencos al campo de juego, donde el público explotó con un show único.
Enorme recibimiento de los hinchas de Gimnasia y Esgrima ante Boca Juniors:
Apenas el primer futbolista de Gimnasia pisó el césped, desde las tribunas se desprendió una verdadera cortina de humo blanco y negro que tiñó todo. En las tribunas, los hinchas no podían ver a medio metro de distancia, y los propios futbolistas se sorprendieron por la demostración de cariño. En paralelo, el cantito típico de un recibimiento ensordecía a propios y extraños.
El Víctor Legrotaglie lució repleto como en sus mejores días. No había un lugar donde no hubiese hinchas del Lobo, emocionados por recibir a uno de los grandes del fútbol argentino después de muchos años de espera. Es cierto que ya recibió a algunos rivales de peso, pero es lógico que la presencia de Boca Juniors tenía un atractivo diferente a los demás.
Por ese motivo, la parcialidad Blanquinegra entendió que era el partido para demostrar toda su valía, y vaya si lo lograron. A puro aguante, pasión y color, empujaron a un equipo que necesitaba ese combustible para rendir por encima de las expectativas. El hincha de Gimnasia y Esgrima pasó la prueba, y fue un público respetable.