4 de septiembre de 2026 - 17:31

De Rogel y Felman a Muñoz, la histórica conexión entre Gimnasia y Esgrima y Boca

El Lobo del Parque y el Xeneize han compartido jugadores de mucho peso a lo largo de los años. Antecedentes de un vínculo inquebrantable.

Muñoz, Ceballos y Simoni enfrentarán a Boca, que los formó:

Ezequiel Muñoz salió de las inferiores de Boca, y este sábado lo enfrentará con la camiseta de Gimnasia

Ezequiel Muñoz salió de las inferiores de Boca, y este sábado lo enfrentará con la camiseta de Gimnasia

En el armado de su plantel para disputar la Primera División, el Lobo del Parque recurrió a las divisiones inferiores del Xeneize para reforzar sus filas. En este nuevo choque, el experimentado defensor Ezequiel Muñoz, el volante Julián Ceballos y el atacante Valentino Simoni vivirán una jornada especial, impulsados por la ilusión de demostrar toda su jerarquía ante la institución que los vio nacer.

El caso de mayor peso es el de Ezequiel Muñoz. Con apenas 22 partidos en la Primera de Boca entre 2008 y 2010, el marcador central emigró tempranamente a Europa para construir una sólida carrera en Palermo, Sampdoria, Genoa y Leganés. Tras su regreso al país y con pasos irregulares por Lanús, Independiente y Estudiantes de La Plata, el zaguero de 35 años encontró su mejor versión en la provincia. Asentado como pilar defensivo junto a Diego Mondino, Muñoz se transformó en la voz de mando del conjunto Blanquinegro.

Por su parte, los juveniles Julián Ceballos y Valentino Simoni transitan caminos diferentes en busca del despegue definitivo. Ceballos, de 21 años y con cinco presentaciones oficiales en el club de la Ribera, llegó tras sumar rodaje en All Boys y hoy representa una pieza de refresco desde el banco de suplentes.

Simoni, en tanto, arribó a Mendoza precedido por una gran cantidad de goles en las categorías juveniles de Boca. A sus 22 años, atraviesa su primera experiencia fuera de la institución formadora. Aunque aún lucha por consolidarse, ya dejó su sello grabado en el corazón del hincha Mensana al anotar el primer gol en el debut del Apertura, que era la vuelta del club a Primera División.

De las filas de Gimnasia a estandartes de Boca, la historia de Rogel, Felman y Salguero:

En la década del 70, Gimnasia y Esgrima nutrió a Boca Juniors con jugadores de mucha calidad

En la década del 70, Gimnasia y Esgrima nutrió a Boca Juniors con jugadores de mucha calidad

Esta fluida relación de futbolistas entre ambas instituciones no es un fenómeno reciente. La memoria emotiva del hincha del Lobo atesora con orgullo a próceres como Roberto Rogel, Darío Felman y Carlos Salguero, cracks que partieron del Parque General San Martín a La Bombonera para ganar títulos inolvidables.

Roberto Rogel debutó en el Pituco en la década del 60, donde integró varios años los equipos que participaban de la Liga Mendocina. A tal punto se destacó en su recia forma de defender, que pasó sin escalas a jugar en Boca Juniors. Allí, sumó nada menos que 302 partidos oficiales en 7 años, y levantó dos campeonatos de Primera en 1969 y 1970, y una Copa Argentina en 1969.

Darío Felman es uno de los máximos orgullos de Gimnasia. Salió campeón de Liga Mendocina y del Regional, y defendió los colores de la institución en los viejos Torneos Nacionales. En 1975 logró pasar al Xeneize, donde su carrera explotó.

Felman formó parte del equipo que salió campeón del Metropolitano y el Nacional de 1976, y la Copa Libertadores y la Intercontinental de 1977. Su importancia en la obtención del trofeo más importante de América es enorme, debido a que ejecutó el último penal en la tanda ante Cruzeiro. “Asumí la responsabilidad de ejecutar el último penal de Boca. Me preguntó el Toto (Lorenzo): ‘El primero o el último’. Le respondí: ‘El último’. Fue espectacular porque Gatti le contuvo el penal a Vanderley y festejamos enloquecidos el primer título internacional”, le contó hace un tiempo a Infobae.

En esa misma época, otro mendocino dio el salto al Xeneize desde las filas del Lobo del Parque: Carlos Roberto Salguero, “Salguerito”. El recordado DT Jorge Julio fue el que se encargó de que pudiese jugar en Buenos Aires, después de romperla en el Nacional 1975 y salir campeón a nivel local. El Turco primero lo recomendó a Independiente, que era dirigido por su amigo Pato Pastoriza, y después a Boca Juniors, que antes había adquirido a Darío Felman.

Su corta trayectoria en dicho club estuvo plagada de festejos. Debutó oficial el 20 de noviembre de 1977 con un gol frente a Estudiantes de la Plata, y hasta su despedida en 1980 disputó la Copa Interamericana del 78 frente al América de México, la Copa Libertadores de América de 1979, donde llegó a ser titular, los campeonatos locales y la Copa Centenario, alcanzando 20 goles en 89 encuentros.

Este sábado en el Víctor Legrotaglie, Gimnasia y Boca estarán frente a frente una vez más. Allí, varios jugadores prometen seguir sumando capítulos de peso a una historia compartida.

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