Franco Colapinto debió abandonar el Gran Premio de Singapur en la vuelta 31 tras sufrir un desperfecto en su monoplaza Alpine. El piloto argentino detuvo su vehículo en la curva 7 del circuito callejero de Marina Bay luego de reportar reiterados problemas en el suministro de energía.
La deserción interrumpió la carrera del piloto de 23 años, quien había partido desde el decimoquinto lugar y marchaba en plena disputa del pelotón medio. Pese a mantener el motor encendido en los primeros instantes tras detenerse a un costado de la pista, el coche no pudo retomar la marcha y forzó su retiro definitivo.
Las quejas por radio y la pérdida de potencia en las rectas
Los inconvenientes en el Alpine A526 comenzaron a evidenciarse desde los primeros giros de la competencia. En la duodécima vuelta, el argentino reportó inconsistencias en el suministro eléctrico y advirtió que el despliegue de la batería no era el correcto: “¿Por qué soy tan lento en el paquete? ¿Viste el despliegue de Russell en la recta? Me sacó siete décimas”, reclamó por radio a su ingeniero Stuart Barlow tras ser superado por el Mercedes británico.
Desde el muro técnico, Barlow le respondió que buscaban alternativas para ayudarlo a gestionar el rendimiento del vehículo. Pese a la merma de potencia en las rectas, Colapinto había conseguido superar a Arvid Lindblad en la curva 14 para subir al decimocuarto puesto y se mantenía a la expectativa detrás de Carlos Sainz antes de la detención definitiva.
El segundo abandono del fin de semana tras el fallo de la Sprint
La deserción del domingo significó el segundo abandono del fin de semana para Colapinto en el circuito urbano. Durante la carrera Sprint del sábado, el piloto argentino tampoco había podido completar la prueba a causa de un problema en la batería de su unidad.
La falla técnica en la vuelta 31 cerró un domingo adverso para la escudería Alpine en la decimoséptima fecha del campeonato mundial, dejando al argentino fuera de competencia cuando intentaba sostener el ritmo en Marina Bay.