La sorpresa invadió a todo el Palacio Tomás Adolfo Ducó. Cuando recién arrancaba el partido entre Boca y Recoleta FC de Paraguay, por la ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana, la visita se puso en ventaja y los hinchas Xeneizes explotaron.
El cuadro local manejaba la pelota a su gusto, y tenía controlado el trámite en sus primeros minutos. Su rival, Recoleta, parecía abroquelarse en el fondo para dedicarse exclusivamente a defender. Nada hacía pensar lo que ocurrió a los cinco minutos.
Gol de Recoleta FC y sorpresa total en Boca Juniors:
El delantero argentino Paul Charpentier recibió la pelota en la puerta del área grande, logró juntar a tres defensores y descargar hacia atrás mientras caía al suelo. El volante Pedro Ríos fue más vivo que todos para capturar el balón, acomodarse y sacar un disparo rasante que se desvió en Leandro Lozano y descolocó a Álvaro Montero. El grito alegre de gol en el banco de suplentes visitante retumbó en el estadio de Huracán de Parque Patricios, ante la incredulidad de todo Boca y el enojo del entrenador Rodolfo Arruabarrena.
Automáticamente, los hinchas Xeneizes comenzaron a cantar más fuerte, haciendo caso omiso al tanto recibido e intentando levantar a los jugadores. La canción elegida fue una mezcla entre darle aliento al plantel, y descargar toda la bronca por el flojo comienzo. "Movete Boca, movete. Movete y dejá de joder, que esta hinchada está loca... hoy no podemos perder", bajó como grito de guerra desde los cuatro costados a pura euforia.
Cuando el equipo recuperó la pelota y comenzó a generar chances la melodía elegida en las gradas cambió a un tono más conciliador y positivo. "Hoy te vinimos a alentar, para ser campeón hoy hay que ganar", lanzó el hincha Xeneize. La noche de Copa Sudamericana empezó cruzada para Boca, que sufrió un gol fuera de contento en los primeros intantes.