5 de octubre de 2026 - 09:47

Acusaciones de escupitajos, racismo y tensión diplomática: el escandaloso empate 1-1 entre Irlanda e Israel

El gobierno israelí acusó a su rival de "ceguera moral" en redes sociales, mientras la FAI desmintió imputaciones por supuestos insultos racistas.

Las selecciones de fútbol de Irlanda e Israel empataron 1-1 en la ciudad serbia de Baka Topola, por la Liga de Naciones de la UEFA, en un partido disputado a puertas cerradas que estuvo rodeado de incidentes, acusaciones cruzadas de racismo, denuncias de escupitajos y un grave conflicto diplomático.

El clima hostil se evidenció desde el protocolo en el estadio TSC Arena. Los futbolistas irlandeses agacharon la cabeza durante el himno rival y declinaron el saludo de manos. Ambos planteles lucieron brazaletes negros: la escuadra británica en solidaridad con "todas las vidas perdidas en Gaza" y el conjunto israelí por las víctimas del 7 de octubre de 2023.

¿Qué pasó en el túnel y qué respondió el gobierno de Israel tras el empate con Irlanda?

El cruce derivó en empujones camino a los vestuarios en el entretiempo. En la transmisión de televisión se escuchó al preparador físico irlandés, Damien Doyle, gritar: "¡Me ha escupido!". El entrenador Heimir Hallgrímsson señaló: "Fue una acusación de escupir a alguien, pero yo no lo vi. Se revisará como todo lo demás". Además, denunció: "Sentí que intentaban intimidarnos desde el pitido inicial".

En paralelo, el gobierno de Israel publicó un mensaje en la red social X comparando la postura irlandesa con un saludo nazi efectuado por esa selección en 1939. "Mientras algunos usan el campo de fútbol como su teatro político, para nosotros esto es personal", sostuvo el organismo. El capitán israelí Manor Solomon agregó: "Nos odian y no les tenemos cariño. Tenemos un país diez veces mejor que el suyo".

¿Qué denuncias de racismo hubo antes del 1-1 entre Irlanda e Israel y cómo terminó el partido?

Las tensiones ya habían escalado el día anterior en la conferencia previa. La sesión concluyó abruptamente cuando un periodista israelí acusó a Adam Idah de proferir insultos racistas tildando de "monos" a rivales en el choque previo en Hungría. El vocero de la federación irlandesa, Kieran Crowley, interrumpió la rueda afirmando que la acusación era "totalmente falsa", mientras la entidad investigaba si sus propios futbolistas habían sufrido agresiones verbales de la hinchada israelí.

En lo deportivo, Troy Parrott abrió el marcador para Irlanda de penal a los 39 minutos, mientras que Dor Peretz empató para Israel a los dos minutos del complemento. El resultado mantuvo a Israel último en el Grupo B3 con dos puntos, e Irlanda quedó tercera con cinco unidades.

Tras el encuentro, el DT israelí Ran Ben-Shimon negó promover agresiones: "Nunca les digo que insulten a nadie. Esa no es nuestra forma de actuar; somos seres humanos". En tanto, Hallgrímsson reclamó la separación definitiva de ambos seleccionados: "No deberían jugar. No le desearía a ninguna selección pasar por lo que pasamos en estas dos semanas. La UEFA tiene que intervenir".

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