14 de marzo de 2013 - 01:14

El "cuervo” que llegó a la Santa Sede

Jorge Mario Bergoglio conoció el club San Lorenzo de la mano de su padre que jugaba al basquet en la institución azulgrana. Desde 2008 tiene carnet oficial número 88.235.

Debajo del humo blanco hay un corazón azulgrana. El Papa es hincha de San Lorenzo, el club fundado por un cura de barrio, que hace procesiones cuando le cuesta salir campeón y hoy se persigna para mantener la categoría. Tanto es así que a sus hinchas les dicen "cuervos", como a los curas por la sotana.

"Bergoglio, Jorge Mario", como dice el carnet 88.235, cumplió el martes cinco años como socio "activo simple" del club y tiene su cuota social, de 110 pesos, "paga y al día". Cosas de Dios: ayer, mientras los cardenales deliberaban en Roma y la gaviota iba y venía hacia la chimenea vaticana, en Buenos Aires los niños cantores develaban el primer premio de la quiniela nacional matutina: 8.235, las mismas cuatro última cifras. Creer o reventar.

Si un hincha hubiera apostado los 60 pesos que cuesta la popular del partido del sábado contra Colón, hubiese embolsado 210 mil pesos, que hubieran alcanzado para comprar 73 metros cuadrados de la futura cancha de San Lorenzo en Boedo. El estadio se construirá en el mismo lugar donde el pequeño Jorgito, de 10 años, subía los tablones, de la mano de su padre, para ver la magia del equipo de 1946, aquel campeón inolvidable de Farro, Pontoni y Martino.

El flamante Papa posó sonriente para la foto de su carnet en marzo 2008 y no fue por casualidad: ese año San Lorenzo festejaba los 100 años de su nacimiento, en un potrero de México y 33 Orientales, Almagro, por aliento del padre Lorenzo Massa, que no quería ver más a los chicos en la calle y les abrió el baldío del fondo de su parroquia para que jugaran a la pelota.

Aquellos chicos tuvieron que recurrir a un apelativo veloz para anotarse en los torneos que comenzaban a nacer por todas partes. Eligieron uno que horrorizó a madres y abuelas, los "Forzosos de Almagro".

Encontraron un modo de suavizar semejante apelativo a instancia de una de ellas que, de paso, pensó en homenajear al cura "¿Por qué no se llaman San 'Lorenzo', así el padre se pone contento"...?
Cuentan que rezó ante las cenizas de Lorenzo Massa y que, en 2008, dio misa en el oratorio de la Iglesia de San Antonio, el lugar donde se conocieron sus padres, quienes le contagiaron la pasión azulgrana. Aquella vez, los dirigentes del club le ofrecieron pasar a buscarlo en auto, pero él fue por su cuenta, en el subte de la línea E.

Tres años después dio otra misa, en la capilla del Nuevo Gasómetro, construida con fondos donados por el actor de Hollywood, Viggo Mortensen (hasta ayer, el hincha cuervo más conocido a nivel internacional). Dicen que miró las tribunas y después al Cielo, antes de levantar un banderín del Ciclón y dar el sacramento de la confirmación a dos chicos de la pensión, Jonathan Pacheco y Ángel Correa, hoy integrantes del plantel profesional.

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