27 de noviembre de 2014 - 00:00

Cristianos que luchan por sobrevivir

Dos iglesias, una milenaria y otra moderna, de una pequeña localidad perdida en la inmensidad del sureste de Turquía, simbolizan el pasado cristiano de la región y la voluntad de sus habitantes de resucitarlo.

En Elbegendi (Kafro en idioma siríaco), al sur de Midyat, nació y fue bautizada Seyde Bozdemir, una joven que, al igual que muchos de sus vecinos, tuvo que emprender el camino del exilio, hacia Alemania.

Muchos años después, Seyde Bozdemir está decidida a volver a su ciudad natal. “Aquí, están los nuestros. Aquí queremos terminar nuestra vida y ser enterrados”, dice Bozdemir de confesión cristiana siríaca.

“En los años ochenta dejamos todo y huimos sin mirar atrás. Era muy difícil, invivible”, pero “cuando soñamos, seguimos soñando con este lugar. Por eso queremos volver”, dice.

El alcalde de Elbegendi, Aziz Demir, ya volvió a la tierra de su infancia tras 23 años de exilio en Suiza.

Demir recuerda los años durante los cuales el conflicto kurdo convirtió a Elbengendi en un pueblo fantasma.

“Era la guerra entre los rebeldes kurdos del PKK (Partido de los Trabajadores de Kurdistán) y el ejército”.

“Durante ese período, entre 50 y 60 cristianos fueron asesinados en la región. Queríamos mantenernos neutrales, pero no era posible. Por eso nos fuimos”, cuenta con cierta tristeza. “Pero ahora queremos volver. Para proteger nuestra religión, nuestra cultura”, agrega.

Un puñado de habitantes siguió el ejemplo de Demir y muchos otros están dispuestos a emprender el mismo camino si las negociaciones de paz entre el gobierno turco y el PKK se concretan.

El gran exilio de los cristianos de Turquía comenzó con los intercambios de población consecutivos a la independencia turca en 1923 y se aceleró con los disturbios intercomunitarios de los años cincuenta y la invasión de Chipre del norte en 1974.

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