17 de noviembre de 2012 - 00:54

La crisis impulsa a la cooperación triangular

La cooperación triangular, en la que dos países donantes cooperan con un tercero, está tomando fuerza en Iberoamérica impulsada en buena parte por la situación de crisis económica que ha afectado a algunos de los principales donantes, según un informe presentado este viernes.

“La cooperación triangular se ha prácticamente doblado en dos años”, afirmó Cristina Xalma, investigadora de la Secretaría General Iberoamericana (Segib), autora del “Informe de la Cooperación Sur-Sur en Iberoamérica 2012” presentado ayer en el marco de la XXII Cumbre Iberoamericana que se celebra en Cádiz (sur).

“Los países iberoamericanos estuvieron especialmente activos y reforzaron su apuesta por esta modalidad de cooperación. Al menos eso sugiere el hecho de que los 42 proyectos y las 41 acciones de 2010 aumentasen, respectivamente, en un 76% y un 70%, situando la cifra final de 2011 en un total de 74 proyectos y 70 acciones de Cooperación Sur-Sur Triangular”, asegura el informe.

En este tipo de cooperación un primer país transfiere capacidades a otro mientras que un tercero apoya financiera, técnica e institucionalmente esta transferencia.

“Son proyectos que implican una complejidad científico-tecnológica, lo que explica que tenga que haber otro actor”, detalló Xalma en una rueda de prensa.

En 2011, Argentina, Chile, Brasil y México han destacado como primeros oferentes, mientras que el apoyo lo han aportado principalmente actores de fuera de la región como Japón, Alemania, el PNUD, Estados Unidos, la OIT o España.

Un ejemplo de este cambio lo constituye Japón, que en 2000 era el primer donante bilateral de ayuda a Iberoamérica y en 2010 ya no aparece entre los cinco primeros donantes directos, aunque fue el principal segundo oferente en 2011 en la cooperación triangular.

También “se ve el impacto de la crisis en la reducción de la ayuda destinada a Iberoamérica. Se encadenan dos años consecutivos de reducción” en la ayuda destinada a América Latina, aunque se mantuvo por encima de los 5.500 millones de dólares el pasado, añadió Xalma.

En cambio, la cooperación sur-sur bilateral entre los países de la región se mantiene alta y estable habiéndose registrado en 2011 un total de 815 proyectos y acciones de cooperación, una mayoría de los cuales (el 60%) se concentró en apoyo a temas sociales y el otro 40% al fortalecimiento de las economías nacionales.

“Desde el año 2000 se ha producido un auge renovado de la cooperación sur-sur”, según Xalma, en parte explicado por el hecho de que los países de la región, clasificados como naciones de renta media, se ven poco a poco desplazados por otras regiones como receptores de ayuda al desarrollo.

Brasil encabezó la nómina de países donantes, seguido por Argentina, México, Colombia, Cuba y Chile, mientras que el principal receptor de ayuda al desarrollo fue Paraguay, por delante de Bolivia, El Salvador, Colombia, Costa Rica y Ecuador.

“La recepción está muy diversificada, todos participan recibiendo cooperación, aunque se concentra en las regiones andina y centroamericana”, explicó la investigadora de la Segib.

“Estamos cada vez más en este rol dual de dar y recibir cooperación”, afirmó el director de la Agencia Peruana de Cooperación Internacional, Luis Olivera.

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