La Corte Suprema de Justicia de Chile realizó ayer un inédito reconocimiento de sus omisiones durante la dictadura de Augusto Pinochet, cuando rechazó miles de recursos de amparo a favor de las víctimas, pero se abstuvo de pedir perdón al conmemorarse los 40 años de la instalación del régimen.
“Hemos llegado a la convicción de que no cabe otra actitud que no sea explicitar el reconocimiento de las graves acciones y omisiones que en ese entonces se incurrió”, dijo el presidente del máximo tribunal de Chile, Rubén Ballesteros. La declaración surge en el marco de la conmemoración de los 40 años del golpe que derrocó el gobierno del socialista Salvador Allende.