El poderoso grupo de presión que constituyen los colonos israelíes acrecentará su peso en el nuevo gobierno dirigido por Benjamin Netanyahu, en el que ardientes defensores de la colonización de los territorios palestinos ocupados dirigirán ministerios clave.
Los analistas prevén que este gobierno, ampliamente dominado por la derecha o la ultraderecha nacionalista o religiosa, representadas por la alianza Likud-Yisrael Beiteinu y Hogar Judío, “reforzará considerablemente el poder de los colonos”.
“La mayoría de las posiciones claves se atribuirán a colonos y a quienes los apoyan”, estimó Barak Ravid, en el periódico de izquierda Haaretz. Es como “meter al zorro en el gallinero”, agregó. Netanyahu anunció ayer el nombramiento del ex jefe del Estado Mayor Moshe Yaalon como ministro de Defensa, en reemplazo de Ehud Barak, juzgando “importante que se nombre en este cargo a una persona muy experimentada”.
Yaalon, de 62 años, quien se opuso a la retirada israelí de Gaza en 2005, es considerado como un partidario de la línea dura sobre la colonización.
En lo que respecta al ministro de Vivienda, Uri Ariel, número dos de Hogar Judío, quien vive en una colonia, se trata de un claro opositor a la creación de un Estado palestino.
“Las cosas empiezan bien con el Likud y Hogar Judío”, se felicitó Avi Roeh, nuevo presidente del Consejo de Yesha.