Los cultivos de coca en Colombia cayeron en un nivel histórico de 25% gracias a la erradicación manual y a la aspersión, pero también porque cultivadores migraron hacia otras actividades legales como la minería, según indicaron ayer Naciones Unidas y autoridades colombianas.
Los sembradíos pasaron de 64.000 hectáreas en 2011 a 48.000 hectáreas el año pasado, según el estudio anual de la Oficina de las ONU contra la Droga y el Delito.
Fue la mayor reducción anual en los sembradíos de cocales desde 2001, cuando comenzó la medición en Colombia por parte del programa de monitoreo de esa entidad.
La baja fue atribuida principalmente al ataque a la resiembra -las tierras en las que se vuelve a sembrar plantas de coca- como a que se ha detectado una migración de cultivadores a otras actividades, tanto legales como ilegales, como la explotación minera sin licencia.