14 de enero de 2014 - 00:31

Civiles contra narcos por una ciudad

Los llamados “grupos de autodefensa”, munidos de armas largas, se preparaban para una posible contraofensiva de los narcos del cártel de Los Caballeros Templarios en una localidad de Michoacán. El gobierno de Peña Nieto busca controlar la situación.

Civiles armados con fusiles vigilan ayer la  localidad mexicana de Nueva Italia (Michoacán oeste) para resistir una posible contraofensiva de los narcotraficantes a los que expulsaron a sangre y fuego el domingo.

Los civiles, que forman parte de las denominadas “autodefensas”, protegen el feudo arrancado al grupo criminal Los Caballeros Templarios tras una batalla de casi dos horas que dejó un saldo de al menos dos heridos.

Los Caballeros Templarios son una organización de narcotraficantes que impuso su ley durante años en el estado de Michoacán y a la que la que las fuerzas policiales y militares mexicanas no consiguen doblegar.

El presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, que lleva un año en el poder, envió en mayo pasado miles de policías y soldados al estado de Michoacán que no han podido pacificar la zona. Las autodefensas han seguido avanzando y están presentes en una veintena de municipios del estado.

El gobernador de Michoacán, Fausto Vallejo, admitió que la guerra lo ha desbordado y ayer se reunía con funcionarios federales para coordinar acciones.

Las tropas federales estuvieron ajenas al asalto de Nueva Italia y a primera hora de este lunes ningún soldado era visto en el lugar.

“Los militares se quitaron ayer de aquí cuando oyeron los balazos”, dijo, Alberto, un miembro de las autodefensas de 20 años que vigila Nueva Italia.

Los narcotraficantes “están replegados” y no se sabe cuándo exactamente “empezará la guerra, cuándo ellos van a empezar a pelear”, comentó por su parte Jorge Vázquez, líder del grupo de autodefensa que controla la comunidad de Aguililla (Michoacán).

El ministro de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, ha dicho que las autodefensas están fuera de la ley pero se han alzado voces señalando que el gobierno está tolerándolas.

“El gobierno decidió medio apoyar a las autodefensas para que no haya una guerra civil en Michoacán (...) Está tratando de evitar un enfrentamiento directo y de resguardar a los pueblos, porque si no puede venir una ofensiva brutal de los narcos”, dijo Raúl Benítez Manaut, experto en seguridad de la pública Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Autodefensas armadas

Los grupos de autodefensa surgieron en varios poblados de Michoacán en febrero del año pasado, creados por civiles que se dijeron desesperados por la incapacidad o falta de voluntad de las fuerzas de seguridad para protegerles de los Templarios.

Denunciaron que el cártel lleva años asesinando, secuestrando y extorsionando impunemente a la población michoacana, desde los carniceros hasta el último fabricante de tortillas.

“El gobierno cambió la estrategia hacia las autodefensas. Hasta julio las consideraba negativas y una afrenta al Estado. Luego vio que una parte de ellas eran una respuesta al avance de los Templarios y empezó a apoyarlas y protegerlas”, señala Benítez Manaut.

El propio ministro Osorio Chong fue criticado cuando admitió que dialogó con las autodefensas para que se incorporen “al orden institucional”.

El líder de las autodefensas, José Manuel Mireles, recibió apoyo del gobierno federal después de ser herido en el aterrizaje forzoso de una avioneta el 4 de enero. Osorio Chong dijo que desplegó fuerzas de seguridad para protegerle.

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