Los murciélagos cumplen un papel importante en la naturaleza ya que ayudan a controlar las poblaciones de diferentes especies de insectos, pero también tienen un papel en la cultura como figuras representativas de diferentes elementos en distintas civilizaciones.
“La preservación de los murciélagos es muy importante ya que actúan como controladores de plagas, polinizadores de plantas y dispersores de semillas. Su sola existencia hace que los cultivos puedan ser más sanos y que la economía sea impactada de manera positiva, al controlar insectos que puedan dañarlos. Además, al poseer un organismo tan particular estudiar su anatomía y fisiología, nos permite indagar de manera adecuada sobre la salud de los bosques y aplicar esos conocimientos para salvaguardar nuestra salud”, afirma, Raquel Alvarado-Larios, originaria de El Salvador, becaria doctoral del Conicet en el Instituto Argentino de Investigaciones de Zonas Áridas (Iadiza, Conicet-UNCuyo-Gobierno Mendoza.)
Murciélagos: funciones ecológicas y vínculos culturales
En el Este. Colonia de murciélagos insectívoros del género Myotis sp., descubierta en una vivienda abandonada, en Santa Rosa.
Gentileza / Agustina Ojeda
Cosmopolitas
Los murciélagos se encuentran en diferentes tipos de hábitats, selvas como la del Amazonas, del Paraná o del Orinoco, en bosques lluviosos, en zonas más tropicales o bosques templados y también en zonas desérticas como la región de Cuyo. Los que están más cerca de zonas tropicales se alimentan de frutos, flores, néctar o polen y también de otros vertebrados más pequeños, como, por ejemplo, peces o ranas pequeñas. En cambio, los que viven en zonas más templadas, en su mayoría, se alimentan más de insectos. En Latinoamérica y el Caribe hispano hablante hay 2.300 especies de murciélagos, en Argentina 73 y en Mendoza 7. Todas las especies que están en Mendoza, se alimentan de insectos y se pueden encontrar en zonas urbanas, en diferentes cultivos, en cuevas, árboles huecos y hasta en zonas montañosas."
Murciélagos: funciones ecológicas y vínculos culturales
En el terreno. Los investigadores Raquel Alvarado y Pablo Cuello revisando cajas nido para evidenciar la presencia de murciélagos, en San Carlos.
Gentileza / Agustina Ojeda
Estos animales forman parte de diferentes ecosistemas alrededor del mundo, son seres vivos casi cosmopolitas ya que los únicos lugares que no habitan son los polos. En cada ecosistema en el que viven cumplen un papel importante, ayudan a la dispersión de semillas y a la polinización de especies de plantas que sólo florecen durante la noche. “De esto no solo se benefician los bosques y las selvas, ya que la dispersión ayuda a la regeneración de estos ecosistemas; además, contribuyen al control de especies de vertebrados más pequeños, ya que algunas especies que son carnívoras que se alimentan de ellos. Además, también se beneficia el ser humano ya que gracias a los murciélagos también existen bebidas como el tequila y el mezcal, y en zonas más templadas, como Mendoza, los murciélagos que se alimentan de insectos, que podrían ser considerados una plaga, son los más abundantes”, explica la especialista.
Los murciélagos se encuentran en diferentes tipos de hábitats, selvas como la del Amazonas, del Paraná o del Orinoco, en bosques lluviosos, en zonas más tropicales o bosques templados y también en zonas desérticas como la región de Cuyo.
Desde el punto de vista cultural, los murciélagos han tenido un protagonismo positivo en muchas civilizaciones, como, por ejemplo, en la civilización maya que tenían al Zotz, elemento del calendario maya que representa al inframundo y a la vez, a la fertilidad de las mujeres. “En China, existe un símbolo llamado Wufu, que es un círculo compuesto por cinco figuras de murciélagos y representa la buena suerte”, agrega la especialista. Asimismo, destaca que emprendimientos de bebidas muy aclamadas en el continente tienen murciélagos en sus logotipos e incluso algunos equipos de fútbol de Europa.
Murciélagos: funciones ecológicas y vínculos culturales
En una finca. Caja nido colocada en la propiedad de una bodega, en San Carlos.
Gentileza / Agustina Ojeda
“Mala reputación”
Según la investigadora, la mala reputación de estos animales es producto de la ignorancia sobre ellos y por la literatura occidental, que los usó para representar personajes que hoy en día se consideran malvados. Además, se les atribuye ser vectores directos de enfermedades. Esto es principalmente a una mala interpretación de las noticias sobre los virus novedosos (para la humanidad, no para la naturaleza), que se han descrito en los últimos años: “Estos virus han existido en la naturaleza probablemente durante millones de años y muchos de ellos posiblemente sin ser dañinos, sin embargo, con la explotación desmesurada de los recursos naturales, se están debilitando los anticuerpos más poderosos del mundo que nos mantienen protegidos como seres humanos. Entre más se destruyan los ecosistemas de bosques y selvas más propensos seremos a tener brotes, ya que los virus que se han resguardado por mucho tiempo allí, de manera estable y sin representar peligro, están cada vez más cerca de nosotros”, afirma, Alvarado-Larios.
Murciélagos: funciones ecológicas y vínculos culturales
La investigadora Raquel Alvarado-Larios, de El Salvador, becaria doctoral en el Iadiza, consultada para esta nota por el equipo de prensa del Conicet Mendoza.
Gentileza
Según la becaria, la enfermedad que podrían transmitir los murciélagos en nuestro continente de manera directa es la rabia, una enfermedad que afecta al sistema nervioso en mamíferos. Sin embargo, un incidente así solo sería posible si el murciélago está infectado y una persona sin experiencia lo manipula. No obstante, aclara que cuando un murciélago está enfermo es evidente en su comportamiento, por ejemplo: no puede volar, aún sin estar lastimado. Lo que eventualmente produciría su muerte. “La rabia puede ser transmitida por cualquier mamífero que esté infectado con el virus, ya sea un ratón, una ardilla, un gato o un perro sin vacunar, por ende, la importancia de estar al tanto de la salud de nuestras mascotas es fundamental ya que es más probable contraer la enfermedad de un animal con el que tengamos interacción constante, que de un murciélago sano con el cual raras veces podríamos interactuar”, explica.
Murciélagos: funciones ecológicas y vínculos culturales
Trampas. Raquel Alvarado y Pablo Cuello instalando trampas para roedores, en San Juan.
Gentileza / Agustina Ojeda
Los murciélagos pueden ingresar a los hogares en busca de refugio, especialmente en invierno, cuando las temperaturas bajan abruptamente. Sin embargo, no buscan atacar intencionalmente a las personas. Estos animales pueden morder en defensa propia si se sienten en peligro; su principal medio de defensa es la boca, ya que poseen dientes filosos. Por ello, se recomienda no manipular a un murciélago si no se tiene experiencia previa. Si el animal ha entrado por accidente en una casa, es aconsejable recurrir a una persona con experiencia para evitar lastimarlo o llamar al servicio de bomberos. Además, los murciélagos que encontramos en nuestro continente suelen ser pequeños y, con una manipulación inadecuada, podrían resultar heridos.
Por último, la experta advierte que estos animales no se deberían tener como mascotas, ya que necesitan una dieta muy variada, dependiendo de lo que se alimenten, y además un espacio considerablemente grande para poder volar.
Producción y edición: Miguel Títiro - [email protected]