Seis conductores de una empresa de autobuses se crucificaron en la periferia de la capital paraguaya en protesta tras ser despedidos, presuntamente, por su militancia sindical.
Seis conductores de una empresa de autobuses se crucificaron en la periferia de la capital paraguaya en protesta tras ser despedidos, presuntamente, por su militancia sindical.
Los choferes crucificados a un madero con clavos de acero de cinco pulgadas se encuentran acostados bajo una precaria tienda de plástico en Luque, pueblo de la zona norte del área metropolitana.
La medida extrema fue acompañada, además, por otros cuatro choferes que completaron el viernes once días de huelga de hambre.