Chile pasó a la ofensiva y resolvió demandar ayer a Bolivia ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya para determinar la legitimidad del uso de las aguas del río Silala que atraviesa ambos países.
Chile pasó a la ofensiva y resolvió demandar ayer a Bolivia ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya para determinar la legitimidad del uso de las aguas del río Silala que atraviesa ambos países.
“Chile no puede permanecer pasivo frente a la reiterada conducta del Gobierno de Bolivia de desconocer nuestros derechos y por consiguiente, hemos demandado a Bolivia ante la Corte de la Haya”, anunció en rueda de prensa en Santiago el canciller chileno Heraldo Muñoz.
Con esta acción legal, Chile busca que el tribunal “determine que el Silala es un río internacional y que, por lo tanto, Chile tiene derechos sobre las aguas de este curso”, explicó el ministro.
Bolivia acusa a Chile de haber desviado artificialmente el curso de las aguas de lo que para ellos es un manantial, y de no haber pagado por ellas.
Chile, en cambio, considera que es un río internacional, cuyos derechos de uso de aguas son compartidos.
Después de semanas de acusaciones cruzadas, Chile resolvió pasar a la ofensiva, adelantándose a las intenciones declaradas de Bolivia de presentar una segunda demanda ante La Haya en contra de Chile, esta vez por las aguas del Silala.
Sin anuncios previos y después de denunciar varios “intentos serios y variados para solucionar amistosamente esta discrepancia a través de la negociación”, Chile resolvió dar curso a su primera demanda ante este tribunal, el máximo órgano judicial de las Naciones Unidas.
“Creemos que aquí ha habido muchas acusaciones (...) Nosotros hemos decidido tomar la iniciativa”, dijo por su parte la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, en una entrevista con radio Zero.
En 2009, durante la primera administración de Bachelet (2006-2010), Chile y Bolivia estuvieron a punto de alcanzar un acuerdo sobre el tema.
A Chile le preocupa especialmente su imagen internacional, específicamente las acusaciones de robo de aguas.
“Eso ponía a Chile en cuestión frente a la comunidad internacional”, explicó de su lado Ximena Fuentes, recién nombrada agente de Chile ante la Corte Internacional de Justicia por la demanda del Silala.